En octubre de 2009, Alejandro Pradenas fue condenado a seis años de cárcel por privación ilegítima de la libertad en el juicio por la violación y asesinato de su propia hija, Micaela Reina (12), ocurrido en 2006 en Guaymallén. Al año siguiente, la Suprema Corte modificó el fallo y agravó su situación: la pena pasó a ser de 15 años.

Pero desde hace años, otra hipótesis sobre el crimen complicó con contundentes pruebas a la madre de la pequeña, Marta Reina, y su entonces esposo, Ramón Duarte (64).

Pese a eso, Pradenas fue detenido en 2017 y desde ese entonces quedó tras las rejas. Ahora, desde la cárcel, pide que la Justicia resuelva su situación y se otorgue la libertad. 

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El reclamo, a través de un audio que trascendió este domingo, llegó meses después de que la Corte ordenara realizar un nuevo juicio contra Marta Reina y Duarte. Ambos fueron absueltos en 2014 debido a un error judicial, ya que no podían ser condenados debido a la sentencia que ya existía contra Pradenas.

“Hola soy Alejandro Pradenas, este es un mensaje para quien quiera escucharme”, comienza la grabación del padre de Micaela.

“Me fabricaron mansa causa y aquí estoy cansado ya de esto, ha llegado a ser una novela. Los culpables siguen en la calle, Marta Reina y Duarte, en total llevan 14 años gozando de su libertad”, continuó el interno del penal Almafuerte.

Pradenas también explicó las consecuencias que tuvo debido al proceso en su contra: “Me quedé sin familia, sin recursos y en la calle y privado de mi libertad en una cárcel de máxima seguridad. Esto que me ha pasado no lo puede creer, así cualquiera va preso”. 

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Y sentenció su pedido asegurando: “Quiero que llegue al final. Estoy cansado ya de esto, quiero que me escuchen todos porque ya no doy más”.

Lo cierto es que, desde hace más de tres años la defensa de Pradenas –a cargo de Gabriela Massad y Ariel Civit– solicitó un pedido de revisión sobre el fallo que lo condenó. Ese recurso extraordinario debe ser resuelto por los ministros de la Sala II, la Penal.

El asesinato de la niña

Micaela Reina fue hallada asesinada en el interior de una bodega de calle Sarmiento, en Guaymallén, la tarde del 17 de mayo de 2007.

Uno de los indigentes que encontró el cadáver, identificado como Apolo Jacob Díaz, se convirtió en el primer sospechoso. A él se sumaron Prádenas y su hermano, Walter.

A Díaz lo complicó un ADN positivo sobre rastros que se hallaron en el pantalón que vestía la víctima. Pero se demostró a través de una contraprueba que el cotejo anterior había sido contaminado, por lo que terminó desvinculado de la causa.

Por su parte, los hermanos Pradenas enfrentaron el juicio oral y público y hubo sentencia: Alejandro fue condenado y Walter absuelto.

Años después, en la fiscalía surgió una nueva teoría sobre la participación de Marta Reina y Duarte. A este último lo complicó un cotejo de ADN positivo y hasta su propia confesión sobre las vejaciones a la niña, entre otras pruebas.

Sin embargo, en noviembre de 2014 ambos fueron absueltos por la Séptima Cámara del Crimen, que estaba presidida por Gabriela Urciuolo e integrada por Agustín Chacón y Alejandra Mauricio. 

Ahora, la Justicia deberá volver a decidir sobre la situación de ambos acusados, quienes esperan el nuevo juicio en libertad.