El lunes debía comenzar el segundo juicio oral y público por la muerte del hincha de la Lepra Lucas Carrasco (22), ocurrida en marzo del 2014. Sin embargo, fue suspendido días antes debido a que, luego de que Viviana Espina, madre de la víctima, se quitara la vida, la causa quedó sin querellantes. Ahora, el padre y los hermanos de Carrasco elevaron una solicitud mediante sus abogados para que la Segunda Cámara del Crimen les permita constituirse como “herederos forzosos” de la querella.

Viviana Espina fue hallada sin vida el sábado 15 de julio en Guaymallén. La mujer se suicidó y dejó una carta en la que explicaba su decisión.

El Código Procesal Penal de la provincia no contempla cómo seguir en caso de que la parte establecida como la querella fallezca, por lo que, cuando el resto de la familia Carrasco-Espina quiso asumir ese rol, la defensa de Diego Domingo Guzmán, el policía acusado, solicitó “no hacer lugar a la presentación y apartar a los familiares del juicio”, según expresó en un comunicado de Xumec, ONG de Derechos Humanos que representa a la familia. 

Ante esta situación, la familia prefirió posponer el comienzo del juicio y hacer una presentación ante la Segunda Cámara del Crimen para que Daniel Carrasco, padre de Lucas, y sus hijos puedan continuar como querellantes.

Ahora, los jueces Eduardo Martearena, Laura Guajardo y Mauricio Juan deberán tomar una decisión en los próximos días. 

Lucas Carrasco tenía 22 años.

Frente a lo acontecido, Daniel Carrasco habló con El Sol y aseguró que les “siguen poniendo trabas”. Además, arrojó dardos contra la defensa al decir que “hacen esto porque saben que su cliente es culpable y están dilatando todo para que no haya querella”. 

Aún dolido por la reciente muerte de su mujer, dio a entender que Viviana se quitó la vida ante la falta de resolución del caso. “Ella tiró la toalla porque estaba cansada de tanta injusticia”, aseguró. 

En tanto, cuando fue consultado por este diario por lo que ha tenido que vivir su familia en los últimos años, respondió con confianza: “Es desgastante, tal vez quieren desgastarnos, pero yo voy a seguir firme, no vamos a bajar los brazos”. 

El hombre también consideró que el proceso se ha intentado retrasar en diversas oportunidades porque el acusado es un efectivo policial. “Si hubiese sido un civil, ya estaría condenado y en prisión. ¿Qué esperan, una muerte más?”, dijo.

El caso

La muerte de Lucas Carrasco, ocurrida el 14 de marzo del 2014, generó un fuerte impacto social. El joven había llegado la noche de ese día al estadio Bautista Gargantini para presenciar el partido entre Independiente e Instituto, pero el encuentro se suspendió por un corte de energía eléctrica.

En las adyacencias se produjeron incidentes entre simpatizantes y policías y, de acuerdo con la instrucción, uno de los efectivos lanzó una granada de gas lacrimógeno y el proyectil impactó en la cabeza de Carrasco. Tres días después, el joven falleció en el hospital por la lesión que sufrió. 

El policía Diego Domingo Guzmán.

El policía Guzmán fue acusado por homicidio culposo e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Se cree que no utilizó correctamente el arma para disparar, debido a que no lo hizo para arriba.

Fue imputado y llegó a juicio. Sin embargo, el proceso quedó suspendido porque uno de los jueces se enfermó.