En octubre de 2014, un feroz tiroteo entre dos grupos que se disputaban el territorio de venta de estupefacientes en la villa Güemes de Las Heras desembocó en el asesinato de Darío Ocaña Pozo (32), un inocente que salió a cerrar la puerta de su domicilio para proteger a su familia y terminó recibiendo un balazo letal.
Por el crimen quedó bajo la lupa la banda liderada por Guillermo Mauricio González Celán (48), que por aquel entonces venía protagonizando diversos enfrentamientos armados. El jefe narco terminó condenado por el homicidio y otros hechos junto a varios integrantes de la gavilla que comandaba.
Condenaron a 14 años al jefe narco que mató a un inocente en medio de un guerra de bandas
El tribunal de la Segunda Cámara del Crimen condenó a 14 años de prisión a Guillermo Mauricio González (39) por el crimen de Darío Ocaña Pozo (32), ocurrido el 18 de octubre de 2014 en la Villa Güemes de Las Heras.…
Hubo dos juicios contra la banda: uno por la muerte de Ocaña Pozo y otro por una batería de delitos por los que se encontraban acusados diferentes miembros. Entre ellos se encontraba Jonathan Gabriel Merceri Salinas, quien fue sentenciado en el segundo debate a 7 años de cárcel. Este miércoles, casi dos años después de salir de prisión, protagonizó una persecución y terminó cayendo armado en el barrio Eva Perón de Las Heras.
Eso no es todo, ya que Merceri Salinas se encontraba en la orden del día, ya que desde la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos y Sustracción de Automotores habían solicitado su captura a fines de mayo de este año.
Durante el operativo, los policías fueron atacados a piedrazos por un grupo de vecinos de la barriada y debieron controlar la situación con el uso de armas largas. Más allá de eso, lograron retirar al sospechoso del lugar y lo trasladaron hasta la Subcomisaría Iriarte, donde quedó a disposición de la Justicia.
Fuentes policiales relataron que el procedimiento lo realizó personal de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP) alrededor de las 17.20 cuando circulaban por la zona de calles Abel Zapata y La República, intersección donde observaron a dos sujetos a bordo de un Chevrolet Zafira.

Cuando los sospechosos notaron la presencia de los funcionarios, escaparon a toda velocidad hacia el norte de calle Abel Zapata, lo que dio inicio a una persecución.
A la altura de calle Gobierno Patrio, el conductor del vehículo descartó hacia la vía pública un morral, del cual sobresalía la culata de una pistola automática calibre 22, marca Tala, con dos municiones en el cargador y una en la recámara.
Al mismo tiempo, el individuo que iba al mando del volante abandonó el vehículo y continuó la huida a pie, a través de los techos de las viviendas. Pese a eso, los efectivos de la UEP le dieron alcance y lo redujeron sobre calles Abel Zapata y Congresales. Casi al mismo tiempo, su acompañante, un chico de 15 años, fue aprehendido en el interior del vehículo.
En medio de la detención, malvivientes de la zona salieron de sus viviendas y empezaron a arrojar piedras y objetos contundentes contra los uniformados, quienes efectuaron disparos con postas de goma y retiraron las movilidades del interior del complejo, con los dos detenidos en los microcalabozos.
El menor de edad fue trasladado en calidad de guarda hasta la Comisaría 16ª, donde luego fue reincorporado a sus padres. Mientras que Merceri Salinas fue identificado y descubrieron que tenía pedido de captura, por lo que quedó alojado en Iriarte a la espera de que la Justicia defina su situación procesal.
