El fiscal de Las Heras-Lavalle Fernando Giunta envió a la ayer penitenciaría de Capital al hombre de 38 años que el sábado a las 11 arrolló con su camioneta una moto en la que viajaban padre e hijo, lo que le ocasionó perder la vida en el acto al mayor de ellos y lesiones graves al menor, tal como sostiene la causa. El representante del Ministerio Público definió la imputación y luego tomó la decisión de que pase a la prisión de Boulogne Sur Mer porque entiende que existe riesgo de fuga, ya que tiene antecedentes de casos en los que no se sometió a proceso.
De esta forma, el jujeño Ramón Raimundo Vilca, quien estaba ebrio al momento del siniestro –señalaron los peritajes–, seguirá detenido mientras se desarrolla la investigación. Este acusado de 38 años en febrero del 2004 también protagonizó un accidente de tránsito que terminó con la vida de dos personas. Por ese hecho nunca llegó a juicio oral.
Giunta comenzó a instruir el caso inmediatamente y solicitó una serie de informes para reconstruir cómo se produjo el siniestro el sábado en la intersección de las rutas 40 y 34.
Por esta última calzada, Vilca circulaba hacia el norte en una Toyota Hilux cuando embistió una moto marca Appia 150cc que estaba al mando de José Aníbal Barrionuevo, de 40 años. Su hijo de 15 lo acompañaba. Las víctimas venían desde Maipú y se dirigían a trabajar en la zona. El impacto fue tan fuerte que el padre murió en el acto. Tenía una lesión importante en la cabeza y fracturas expuestas en las piernas y un brazo. Por su parte, su hijo fue trasladado de urgencia al Hospital Notti, donde los médicos lo estabilizaron. “Hoy pasó a terapia intermedia”, contó una fuente de la investigación.
Después del choque, el conductor de la Hilux decidió darse a la fuga y no auxilió a las víctimas. Los testigos dieron aviso al 911 y personal policial salió en su búsqueda. Mientras los médicos arribaban en una ambulancia, los efectivos detectaron la camioneta que protagonizó el siniestro a 15 kilómetros de la escena –en el distrito Tres de Mayo– y le frenaron el paso.
Después de ser detenido, se le realizó un test de alcoholemia. El resultado del dosaje complicó a Vilca, un empresario agrícola: presentaba 2g/l de alcohol en sangre, cuando lo permitido es 0,5.
Ayer por la mañana, el conductor de la Hilux fue llevado a la Fiscalía y le noticiaron la acusación en su contra: homicidio culposo agravado por la conducción negligente en concurso real con lesiones culposas graves. El imputado prefirió no hacer uso de su derecho de declarar, y el fiscal Giunta ordenó su traslado a cárcel.
El magistrado entendió que existe riesgo de que se fugue y no se someta a proceso, por eso seguirá detenido. Además del último hecho, de acuerdo con lo que explicaron las fuentes, Vilca también “tenía otras tres causas que prescribieron”, señalaron las fuentes.
Las víctimas del 2004
A fines de febrero del 2004, Ramón Vilca, el hombre que el sábado atropelló y mató a un motociclista y se fugó, volcó el camión Iveco que conducía por calle Maza, de Rodeo del Medio. En el siniestro, dos trabajadores golondrinas que viajaban en el acoplado dejaron de existir. Al igual que en el último hecho, Vilca se fugó del lugar. Esa causa, de acuerdo con lo que informaron fuentes judiciales, prescribió y nunca llegó a debate.
