Un nuevo hecho de inseguridad en el Gran Mendoza tuvo un sangriento desenlace la madrugada del domingo: un presunto ladrón fue abatido de un disparo en la cabeza y un cómplice resultó herido.

La hipótesis principal sostiene que Emiliano Jeremías Santander (21) intentó asaltar a un conductor con un arma tumbera al costado del Acceso Este, a la altura de Rodeo de la Cruz, Guaymallén, y recibió un balazo.

Al parecer, los señalados maleantes colocaron piedras en el asfalto y provocaron que el auto de la víctima reventara un neumático, con el objetivo de robarle cuando se detuvo. Ese modus operandi es utilizado por malvivientes en esa zona, debido a que se han detectado otros casos similares, indicaron fuentes consultadas.

La víctima del asalto quedó aprehendida a disposición del fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien definirá su situación procesal en las próximas horas, aunque todo apuntaba a que se trató de un caso de homicidio en legítima defensa.

Asimismo, el señalado cómplice de Santander, individualizado como Cristian Méndez (21), quedó alojado en el Hospital Central con consigna policial por el hecho que terminó con su amigo muerto y porque presentaba medidas pendientes por causas de robo agravado y daño.

Por su parte, en la escena se incautó un arma tumbera –de fabricación casera–, la cual portaban los sindicados autores del asalto, surge de la instrucción.

Mientras, también fue habida una pistola 9 milímetros con dos cargadores, la cual pertenecía al conductor. Se constató que estaba registrada a nombre de la persona que disparó y que contaba con los documentos correspondientes, revelaron las fuentes.

El hecho

Fue alrededor de las 5 cuando dos hombres circulaban a bordo de un Volkswagen Gol blanco por la Lateral Norte del Acceso Este y pisaron algunas piedras que estaban en el camino. Esto provocó que se rompiera el neumático delantero del lado del acompañante.

Ante eso, frenaron, entre calles Famatina y Ciudad de Catania, y colocaron las balizas. El conductor, de 27 años, vio que el auxilio estaba sin aire, y su amigo, de 28 años, se dirigió hasta una estación de servicio para inflarlo.

Cuando el propietario del rodado quedó solo, dos sujetos aprovecharon para abordarlo con un arma de fuego y lo amenazaron para que les entregara sus pertenencias, se desprende de los primeros trabajos investigativos.

Acto seguido, se resistió al robo y desenfundó su Bersa 9mm, con la que se defendió a los disparos, agrega la pesquisa.

Los proyectiles alcanzaron a ambos sospechosos, pero Santander se llevó la peor parte, porque recibió el impacto en la cabeza, y murió en el acto. Por su parte, Méndez resultó herido.

Cuando policías arribaron hasta la escena dieron con Santander sin signos vitales y con su compañero lesionado, junto a ellos había un arma tumbera con dos cañones encintados.

Méndez fue asistido luego por personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) y trasladado en ambulancia al Hospital Central, donde quedó alojado con custodia policial.

En tanto, el conductor del vehículo se encontraba a algunos metros del teatro del hecho, ya que había ido a buscar a su amigo a la estación de servicio.

Al ser entrevistado por los uniformados, brindó su versión de los hechos y fue aprehendido. Al joven le incautaron la pistola 9 milímetros y los cargadores.

Con antecedentes

De las primeras averiguaciones realizadas por los detectives del caso surgió que tanto Santander como Méndez contaban con antecedentes policiales.

El fallecido había enfrentado en el 2019 una detención por robo agravado.

Mientras que el presunto cómplice otra causa por ese mismo delito y por daño.

Ambos son oriundos del barrio San Cayetano, del citado distrito guaymallino, ubicado en las cercanías del lugar donde ocurrió el hecho.