“Cara Cortada” y “Arielito” saltaron a la “fama” delictiva en el oeste godoicruceño después de una serie de crímenes ocurridos durante el 2012 y por ser parte de los “angelitos de la Yaqui”, la presunta jefa narco llamada Sandra Jaquelina Vargas (38). Fueron detenidos en diciembre de ese año y en enero del 2013 y los acusaron en diversos expedientes.
Este jueves, la Justicia Penal de Menores, con un tribunal subrogante en la sala de la Tercera Cámara del Crimen, los halló culpables de dos de esos asesinatos a sangre fría. Como los hechos fueron cometidos cuando tenían 16 años, se les declaró la responsabilidad penal –de esta forma, se determinó que los homicidios ocurrieron y que ellos fueron coautores– y se ordenó que continúen con el tratamiento tutelar en el Sistema Penal de Responsabilidad Juvenil (ex COSE).
“Cara Cortada”, hoy con 19 años, también fue juzgado por otros tres expedientes por abuso de armas, amenazas y tenencia ilegal de arma de fuego (lo detuvieron con dos pistolas).
El proceso oral, que se había iniciado hace un par de semanas en los Tribunales locales, culminó antes de las 14 con la resolución por 2 a 1 del tribunal, que estuvo integrado por Eduardo Martearena, Diego Lusverti y Ramón Dionisio Pérez Pesce. Este último, juez penal de Menores del Sur provincial, votó en disidencia de sus colegas.
Durante los alegatos, la fiscal penal de Menores Liliana Curri fue quien pidió que se declare la responsbilidad penal de los imputados en el hecho. La defensa, a cargo de Enoc Ortiz, mantuvo la inocencia de sus clientes.
Como los dos “soldaditos” –eran conocidos de esta forma porque se sospecha respondían a la “Yaqui” como sicarios y distribuidores de drogas en los barrios del oeste de Godoy Cruz– tenían 17 años al momento de los asesinatos y no hubo participación de un mayor, fueron juzgados con otro régimen.
Es por esto que se los halló culpables de los hechos sin años de cárcel en su contra y volverán al ex COSE, donde pasan los días, para continuar con las medidas tutelares. Estas se extenderán durante los próximos seis meses, cuando volverán a ser llevados ante el tribunal para ver si avanzaron o retrocedieron.
Si en ese período de tiempo se comprobaron signos de recuperación en “Cara Cortada” y “Arielito”, los jueces evaluarán profundamente cada caso y podrían llegar a ordenar su libertad (el sentido de la declaración de responsabilidad penal es exclusivamente resociabilizador).
De lo contrario, si no presentan mejoras en el tratamiento en el lugar de encierro, pueden ser condenados a años de prisión, pero con una escala penal diferente que aplica la mínima posible de la calificación del hecho.
Los primeros
Tanto “Cara Cortada” como “Arielito” se transformaron en la jornada de ayer en los angelitos de la “Yaqui” más populares en ser hallados culpables de homicidios. Se trata de dos menores peligrosos que protagonizaron, además, tiroteos y abuso de armas en el oeste de Godoy Cruz. Su popularidad creció cuando se supo que respondían a la “Yaqui”, quien fue detenida meses después (en marzo del 2014) junto con varios familiares.
“Cara Cortada”, por su parte, protagonizó una fuga del ex COSE en mayo del 2013 y se entregó después de que su madre se comunicó con efectivos policiales. Un año más tarde, logró notoriedad nacional porque fue sometido a una cirugía reconstructiva en el rostro para quitarse la marca que le valió el apodo.
Estalló la guerra
El doble crimen de los hermanos Pavés fue disparador para conocer que en el oeste godoicruceño se estaba librando una batalla armada entre bandas por temas relacionados al poder y la comercialización de estupefacientes. Antes de estos hechos, pocos hablaban de los angelitos de la Yaqui.

El sábado 24 de noviembre a la tarde, los hermanos Marcelo y Daniel Pavés se encontraban en la puerta de su casa, ubicada en la manzana B del barrio San Vicente. Mientras charlaban, pasaron dos jóvenes a bordo de una moto Apia 150 y dispararon sus pistolas calibre 9 milímetros. Marcelo recibió cuatro plomos, y su hermano mayor, seis. Ese vehículo menor había sido denunciado como robado en setiembre en Villa Hipódromo.
Los agresores planearon el ataque porque conocían los movimientos de los Pavés. Es más, Daniel estaba en salida transitoria –cumplía una pena por robo agravado– cuando fue atacado. Después del hecho, los testigos identificaron rápidamente a los dos autores.
El primero en ser atrapado fue el “Cara Cortada”, y un mes después fue el turno de “Arielito”.
