El arma secuestrada el viernes durante la mañana.

Un insólito episodio se registró la mañana de este viernes en el edificio del Fuero Penal Colegiado de Mendoza, ubicado en el llamado Polo Judicial, cuando un hombre fue aprehendido al intentar ingresar con un arma de fuego al recinto del oeste del predio, donde se encuentran la mayoría de los jueces de la provincia. El hecho ocurrió alrededor de las 8.45, cuando en los controles de seguridad detectaron la presencia del armamento durante la revisión de rutina.

El protagonista del caso fue identificado y portaba una pistola Bersa Thunder calibre 380, con seis municiones en su poder. Al ser detectada el arma mediante el sistema de escáner, el personal de seguridad de la policía, que forma parte de la División Polo Judicial Penal, solicitó la documentación correspondiente.

Si bien el hombre presentó la cédula de tenencia y uso civil del arma al ser requerida, no pudo exhibir el permiso de portación, documento indispensable para el traslado de la misma. Más allá de eso, lo que generó preocupación fue que el sujeto jamás avisó que tenía un arma.

“Debería haber advertido y notificado que portaba una pistola y entregarla en el ingreso si contaba con los permisos; para luego solicitarla al momento de retirarla. Pero no lo hizo”, comentaron fuentes judiciales a El Sol.

Ante esta irregularidad, se dio inmediata intervención al Ministerio Público (el caso quedó en manos de Gabriel Blanco), que ordenó el secuestro del arma, la aprehensión del individuo y la realización del procedimiento policial correspondiente.

Por lo que comentaron fuentes judiciales, la investigación buscaba determinar los motivos por los cuales el sujeto intentó ingresar armado a una dependencia judicial donde se encuentran los jueces penales y se desarrollan los debates orales, entre otros actos judiciales, hecho que generó revuelo y alerta en todo el edificio.