“Seño, sé que puedo contar con usted”, iniciaba la nota que encontró a fines de febrero una maestra en el cuaderno de comunicaciones de un alumno de una escuela de Godoy Cruz.

Las líneas habían sido escritas por la madre del niño y revelaban una situación de violencia de género en su hogar: “Mi pareja me pega y no tengo celular”, continuaba el texto. 

Tras eso, las autoridades del establecimiento activaron el protocolo correspondiente y dieron conocimiento a una comisaría de la zona. La rápida reacción permitió la captura del sospechoso en menos de 24 horas

A partir de allí empezó una investigación liderada por el fiscal de Violencia de Género Daniel Carniello, con el objetivo de intentar demostrar la veracidad de los dichos plasmados por la mujer en el escrito. 

Las testimoniales y peritajes complicaron al detenido, que en los últimos días fue imputado por abuso sexual con acceso carnal en número indeterminado de hechos en concurso real con amenazas simples, todo agravado por el contexto de violencia de género.

Luego de ser formalmente acusado por el representante del Ministerio Público, el hombre fue trasladado al penal de Boulogne Sur Mer.

Pero eso no es todo, la situación del sindicado maltratador podría empeorar, debido a que de la investigación se desprendió que habría participado en una serie de robos. Algunas pruebas fueron aportadas y los hechos están en plena instrucción. 

Sorpresivo

Fue el martes 22, un día después del inicio de las clases, que una docente detectó una nota que le llamó la atención al revisar el cuaderno de comunicaciones de un alumno.

Seño, sé que puedo contar con usted, necesito que me ayude y cuando lea esta nota, por favor mande a la policía a mi casa, mi pareja me pega y no tengo celular, su nombre es, (agrega el nombre de su agresor)“, sostenía el comunicado de puño y letra.

Sin dudarlo, la maestra le comunicó la situación a los directivos del establecimiento escolar y se activó el protocolo dispuesto por la Dirección General de Escuelas (DGE)

Posteriormente, la nota fue entregada a policías que actuaron en el hecho y luego quedó a disposición de la Justicia, formando parte de la prueba en el expediente judicial que se inició a partir de la denuncia. 

Al día siguiente, el miércoles, el sospechoso fue capturado en el citado departamento y quedó varios días alojado en una dependencia de la zona, hasta que el fiscal Carniello definió su situación procesal y ordenó el pase a prisión.

El antecedente

A mediados del año pasado, un caso similar se registró en Tupungato, cuando una estudiante de 9 años le entregó a su maestra una nota que la madre había escrito en el cuaderno de comunicaciones. 

El escrito revelaba que la mujer sufría violencia de género y pedía ayuda para poner en conocimiento a la Policía sobre esa situación. 

Al igual que en el caso que salió a la luz días atrás, el acusado había dejado a la víctima sin posibilidades de comunicación al quitarle su celular y tampoco la dejaba salir de su domicilio. 

Pero el caso fue aún más dramático, debido a que la hija de la mujer y el sospechoso aseguró que había intentado cortarse las venas, debido a la situación que vivía en su casa. 

Por eso fue derivada al Hospital Notti, donde se le brindó asistencia médica y psicológica. 

No obstante, en esa oportunidad el señalado agresor no terminó tras las rejas y sólo se le fijó una prohibición de acercamiento