Un niño de 12 años fue asesinado de un disparo en el pecho durante un ataque a tiros registrado en la madrugada del viernes en el Parque Rodó, uno de los espacios públicos más concurridos de Montevideo. El hecho ocurrió mientras se desarrollaban picadas clandestinas de motos, una práctica que, según vecinos y autoridades, se repite cada jueves desde hace al menos cinco meses en la rambla costanera de la capital uruguaya.

La principal hipótesis de la Policía es que el crimen estuvo motivado por una nueva represalia en la disputa entre las bandas narco conocidas como Los Puglia y Los Suárez. La víctima pertenecía a la familia Puglia y, de acuerdo con la investigación, el homicidio estaría relacionado con el quíntuple asesinato ocurrido el pasado 10 de julio, cuando cinco integrantes del clan rival fueron ejecutados a balazos en otro episodio de la guerra territorial que afecta a distintos barrios de Montevideo.

Además del menor fallecido, otras cinco personas resultaron heridas, entre ellas un adolescente de 14 años que permanece internado tras recibir disparos en el tórax y una pierna. Los investigadores indicaron que los atacantes llegaron al lugar en dos motocicletas y efectuaron una ráfaga de disparos en medio de la multitud que asistía a las carreras ilegales. Las primeras pericias también detectaron indicios de que las víctimas respondieron al ataque, ya que en la escena se encontraron impactos de bala en un banco ubicado detrás de la posición desde donde dispararon los agresores.

El episodio desató cuestionamientos políticos debido a que las picadas clandestinas se desarrollaban de manera habitual en el lugar. Dirigentes de la oposición criticaron al gobierno por no reforzar la presencia policial pese a que las concentraciones eran conocidas y reunían a cientos de personas cada semana.

El ministro del Interior de Uruguay, Carlos Negro, afirmó que el homicidio forma parte de una “cadena de venganzas” entre grupos criminales que comenzó en 2023 y que involucra a distintos barrios de Montevideo. El funcionario sostuvo que la Policía desplegará un operativo especial para contener la escalada de violencia y explicó que los enfrentamientos ya provocaron la muerte de numerosos integrantes de las familias enfrentadas, aunque nuevos grupos vinculados a esos clanes continúan alimentando el conflicto. Según el ministro, al momento del ataque un patrullero se dirigía al lugar para realizar un control de rutina sobre las picadas clandestinas.