Las primeras pujas internas por la distribución de cargos empezaron a aflorar en los partidos políticos de Uruguay tras las elecciones nacionales que dieron la victoria a la coalición de izquierdas Frente Amplio.

En el oficialismo, el sector encabezado por el senador Rafael Michelini exige el Ministerio de Transporte concedido al grupo del ex ministro de Economía, Danilo Astori.

El candidato a ministro de Economía Fernando Lorenzo está en el medio de esa disputa porque está identificado con Michelini, pero es hombre de confianza de Astori y amenazó con no aceptar el cargo si no se supera esta controversia.

El diputado Jorge Piozzi, del sector tor de Michelini, admitió que el Frente Liber Seregni (FLS), una subalianza entre Astori, Michelini y otros sectores del FA está “bastante golpeado” y reveló que “hubo bastantes problemas antes, con el armado de las listas” para las elecciones. Algunos medios de prensa locales comentaron que “hay riesgos de ruptura”.

El candidato al Ministerio de Educación y Cultura André Agazzi, ex guerrillero tupamaro y perteneciente al grupo del presidente electo, José Mujica, salió públicamente a decir que no está capacitado para esa tarea.

Agazzi es un docente universitario de grado superior, pero dijo que “para ser ministro de Educación y Cultura hay que conocer esa realidad en profundidad” y que él no la conoce. En la administración de Tabaré Vázquez, Agazzi fue ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.

En el opositor Partido Colorado también hay pujas internas, ya no por cargos, sino por la forma en que debe relacionarse esa colectividad con el gobierno que asumirá el 1 de marzo.

El electo senador Pedro Bordaberry, candidato presidencial de los colorados mantuvo una primera reunión con Mujica buscando acuerdos de gobernabilidad, pero sus compañeros de dirección se quejan de que no informó internamente de lo conversado.