Aunque en Mendoza se hayan esforzado por mostrarse diplomáticos y cautelosos al momento de emitir una opinión respecto de las consecuencias que traería aparejado para las exportaciones de la provincia un resultado electoral u otro en los Estados Unidos, en el análisis fino y quirúrgico y en verdad, en la intimidad se reconoce que con Donald Trump otra vez en el gobierno se animarían las amenazas de una política proteccionista de parte del republicano que afectarían en alguna medida el comercio.
Distinto el panorama con Kamala Harris conduciendo los destinos de la primera potencia mundial: un poco más de lo mismo, la continuidad del estatus quo, sin cambios bruscos a la vista.
Pero para la Argentina, bajo la subjetiva mirada del presidente Javier Milei, no sería lo mismo una cosa que la otra. La amistad manifiesta de Trump con el argentino, la complicidad de ambos respecto del rumbo del planeta, entusiasman a Milei con un acuerdo rápido con el FMI y alguna ayuda extra para la Argentina, el primer deudor del organismo.
Claro que con la llegada de Gerardo Werthein a la cancillería, un empresario de aceitados contactos con todo el establishment estadounidense más su probada cercanía con Joe Biden, el presidente demócrata en ejercicio, Milei bien se podría garantizar de igual manera un buen trato con el país que ahora, bajo su control, ha dado un giro de 180 grados en su mirada y postura frente a la geopolítica mundial.
Como sea, a Mendoza le espera una tarea especial hacia el 2025 respecto de su política comercial con EEUU, convertido en el segundo cliente más importante para la provincia detrás de Brasil, por lejos, el destino mayoritario de las ventas de sus productos, particularmente de origen agropecuario.
El 2025 ProMendoza se ha propuesto darle a EEUU el trato de Mercado Prioritario; esto es promocionar por estado y por regiones a la provincia, además de llevar adelante una serie de investigaciones puntuales, focalizadas, para explorar con más certeza ese mercado que en el 2023 prefirió apostar por otros productos que los mendocinos. Independientemente el resultado electoral, el gobierno quiere volver a mirar en detalle EEUU como lo hiciera por varios años con China en donde incursionó con los vinos y las frutas mendocinas acercándolas a oriente por medio de los hub logísticos. Bases de ese tipo Mendoza quiere consolidar en el país que gobernará desde hoy Trump o Harris.
Se cree que Trump, para darle cumplimiento a su promesa de hacer más grande el país para sus ciudadanos, que EEUU vuelva a ser grande (“make America great again”), irá por un proteccionismo generalizado de su industria y comercio. Aunque aquí en Mendoza creen que los productos que se venden en ese mercado, por ser alimentos, básicamente vino envasado, a granel, mosto, frutas y aceite de oliva entre otros, no serían afectados por mayores aranceles porque el desafío que tiene Trump y EEUU en general, independientemente de quien lo gobierne, es atacar un proceso inflacionario del orden del 3 al 4 por ciento que ha afectado el bolsillo de la clase media norteamericana. Lo corrobora la opinión del 75 por ciento de los estadounidenses que dice que el rumbo del país es equivocado. No sólo preocupa el incremento de los precios de los alimentos, sino la pérdida del poder adquisitivo y la disminución de las posibilidades de acceder al crédito. Todo un cóctel que, al menos hasta ayer, le era favorable a un triunfo del republicano.
Pese a estar atada a la macroeconomía del país que depende del Ejecutivo nacional, Mendoza encara el próximo año con la mirada en el aumento de sus exportaciones. El año pasado, la escasa cosecha hizo mella en el precio del producto base para la elaboración del vino y encareció el producto final, además de agudizar los problemas de competitividad que se tienen con otros países, como Chile por caso. El tipo de cambio y la incertidumbre hizo el resto, aspectos que de igual manera se mantienen para el 2025 pese a las nuevas medidas económicas que tomó el gobierno de Milei.
Durante el encuentro de este lunes de los gobernadores radicales con Milei en la Rosada, la economía y el presupuesto se convirtieron en el tema central de una conversación que se estiró por casi tres horas. Según el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, la logística y la necesidad de inversión, atado a un programa de estabilización de la economía son la base del crecimiento de las provincias y entre otras, cuestiones clave para que mejoren las ventas de las provincias al exterior.
En foco, las exportaciones de productos mendocinos a EEUU cayeron desde el 2019 hasta el 2023 y recién en el primer semestre de este 2024 se registró una mejora respecto del mismo período del año pasado.
En el 2019, Mendoza le vendió a EEUU por 336 millones de dólares; en el 2020 por 302 millones; en el 2021 por 331 millones; en el 2022 por 312 millones y en el 2023 por 253 millones. En cambio, para el primer semestre de este año se llevan vendidos 172 millones de dólares frente a los142 millones de los primeros seis meses del 2023, lo que hace un 21 por ciento más.
Para el 2025, en el gobierno y en ProMendoza afirman que buscarán potenciar otro tipo de productos para potenciar las ventas mendocinas a la primera potencia mundial. Hablan de productos orgánicos, más que nada y de cebolla dulce y ajo, sobre todo para diversificar y salir del clásico vino embotellado, a granel y mosto.
