Las Heras inicia este 2026 como el departamento de las grandes inversiones privadas, recuperando su posicionamiento a nivel provincial en materia de desarrollo productivo. Sin embargo, durante años se construyó sobre nuestra tierra una mirada injusta, que estigmatiza y simplifica realidades complejas. No es fácil dar batalla a prejuicios de larga data, pero vale la pena darla: en apenas 24 meses este departamento logró erigirse —nuevamente— como el lugar para construir grandes epopeyas; ayer la sanmartiniana, hoy la revolución de las inversiones que transformarán el curso de la vida de los mendocinos y tendrán un impacto de enorme relevancia para la Argentina, como ocurrió hace más de 200 años.
Cambiar la cultura organizacional de un municipio estancado durante más de 40 años en prácticas vetustas, propias de una institución que no pretendía transformarse sino sostener el status quo para la comodidad de unos pocos, no es tarea sencilla. Es cierto que durante muchos años fue mal gestionado y que prácticamente se condenó a los vecinos a vivir en un departamento dormitorio, pero hay algo que no se puede negar: la potencialidad de Las Heras es invaluable. Por eso, desde comienzos de 2024 gestionamos con claridad para promover la inversión privada, dando un lugar preponderante al desarrollo económico-productivo y a la innovación como ejes para la atracción de inversiones. Además, en el último año avanzamos como nunca en los servicios esenciales que debe garantizar un municipio. Falta, sí, y mucho, pero hoy tenemos planificación, concreción y un camino claro.
Hemos logrado comprometer, a través de la gestión local, inversiones privadas por 30 millones de dólares en el departamento, con proyectos en ejecución y otros ya finalizados. Además, se encuentra en su etapa final la inversión más importante del país en energías renovables: el Parque Solar El Quemado, por un monto aproximado de 235 millones de dólares. Finalmente, y sin lugar a dudas, PSJ Cobre Mendocino es la inversión más importante de los últimos 30 años en la provincia y compromete alrededor de 640 millones de dólares para los próximos 24 meses.
Es decir que, en poco más de un año, Las Heras alcanzó en inversión privada el equivalente al 80% del monto total del resarcimiento histórico recibido por la provincia por los perjuicios de la promoción industrial, fondo destinado a fomentar el desarrollo y propiciar la inversión privada. Un acuerdo que, por gestión del gobernador Alfredo Cornejo, hoy se traduce en la inversión pública más importante desde la recuperación de la democracia.
Estoy convencido de que el desarrollo de Mendoza es por el norte. No solo por la minería, sino también por el desarrollo productivo agrícola y alimentario que demanda el mundo; por el turismo de alta montaña, con su imponencia y el coloso de América, el Aconcagua; por su relevancia estratégica desde el punto de vista logístico y del comercio internacional, a través del paso fronterizo más importante del país, el Cristo Redentor; por la capacidad de gestionar el equilibrio ambiental, contando con la única reserva natural de gestión privada del país; y por disponer de un aeropuerto internacional que, año tras año, incrementa su conectividad con el mundo.
Eso sí, la inversión pública deberá estar a la altura de estas circunstancias para propiciar el desarrollo de Mendoza, porque de lo contrario la sinergia público-privada corre el riesgo de transformarse en una linda frase que cae en saco roto.
Esta hermosa tierra, seguramente por la fe de sus habitantes, ha sido elegida para grandes empresas y grandes desafíos. Nos hacemos cargo de nuestro pasado, trabajamos con responsabilidad en el presente y miramos el futuro con esperanza. Asumimos el desafío de transformarnos en el motor económico de la Mendoza que viene.
