Con espíritu familiar del sabor casero, abrió sus puertas Alcorta Lomos, un nuevo emprendimiento que apuesta a la zona de Dorrego, Guaymallén.
La historia nace en una casa, entre comidas de fin de semana y recetas compartidas. “Somos muy fanáticos de los lomos. Nos encanta prepararlos a nuestro estilo, bien caseros. Un día pensamos: si tenemos un producto que para nosotros es bueno, sabroso y accesible, ¿por qué no llevarlo a un local y compartirlo con más gente?”, cuentan sus dueños.
Así nació este proyecto 100% familiar en el que todos tienen un rol: Ángel, el padre; Patricia, la madre y sus hijos, Gabriel, Franco, Joaquín y Sofía. “El mayor desafío fue organizarnos. Ninguno de nosotros tenía experiencia previa en este rubro -salvo mi hermano Franco, que tiene una hamburguesería llamada Air Burger-, así que tuvimos que aprender todo desde cero. Cada uno aporta su parte, lo atendemos y lo administramos entre todos”, explica Gabriel con orgullo.

Un nombre con historia
El nombre “Alcorta” surgió casi por casualidad, ya que la idea original era abrir el primer local en la calle Alcorta, de Godoy Cruz. “Aunque finalmente inauguramos en Dorrego, nos había gustado mucho: corto, fácil de recordar y con buena energía. Así que decidimos mantenerlo”, cuentan.
Y el nombre podría volver pronto a su origen: la familia ya anticipa planes de expansión hacia Godoy Cruz, además de soñar con un futuro modelo de franquicias.
Sabor casero, ingredientes premium
El menú del local se apoya en un concepto claro: comida simple, rica y con ese toque casero que se nota en cada bocado. Los lomos y hamburguesas están elaborados con carnes premium y un pan artesanal, preparado con una mezcla especial que marca la diferencia.
“Buscamos mantener ese sabor auténtico y familiar. Muchos de nuestros ingredientes son propios, porque queremos que la gente sienta que está comiendo algo hecho con dedicación”, explican. Aunque por ahora no ofrecen opciones vegetarianas o sin TACC, el equipo ya trabaja en ampliar la carta para llegar a más públicos.


Desde el primer día, el objetivo fue claro: ofrecer un producto de calidad sin que eso signifique gastar de más. “Queríamos que todos pudieran disfrutar de un buen lomo o una hamburguesa sin que el precio fuera una barrera”, dicen.
A mediano plazo, la marca proyecta abrir próximamente un segundo local en Godoy Cruz, siempre manteniendo su esencia: el trabajo en familia, la cercanía con el cliente y el amor por lo que hacen. Tampoco descartan la idea de desarrollar un modelo de franquicias en una posterior etapa. “Nos imaginamos con un local lleno de vida, donde la gente venga no solo por la comida, sino por la experiencia. Queremos que Alcorta sea sinónimo de calidad, buena onda y corazón”, aseguran.
Y, fieles a su espíritu emprendedor, también piensan en generar impacto positivo: “Queremos crecer dando trabajo a más personas, incorporando gente que se sienta parte de esta familia. No se trata solo de vender lomos: se trata de construir algo juntos”.
Los horarios de atención son extendidos, de martes a jueves de 20 a 00.30, viernes y sábados de 20 a 01.30 y domingos de 20 a 01. Alem 300, Dorrego, Guaymallén. Take away y delivery propio.
