Kia da el presente en el segmento de las pick-ups medianas y lo hizo con una propuesta que promete dar que hablar en Cuyo y en todo el país: la Tasman. La coreana llega para competirle de igual a igual a nombres consagrados como la Toyota Hilux, la Ford Ranger y la Volkswagen Amarok, aunque su tarjeta de presentación no es precisamente discreta y muchos la tildan como la menos agraciada del segmento, con un diseño “complicado”.
El frontal de la chata, con una carrocería que avanza sobre los faros y los reduce a un diseño diminuto dentro de una estructura cuadrada, generó un debate inmediato entre quienes la ven como una apuesta audaz y quienes directamente la consideran “fea”.



Más allá de los gustos, lo cierto es que la Kia Tasman ya tiene precios de preventa confirmados en el mercado argentino. Se trata de un modelo importado desde Corea del Sur que aterriza con tres configuraciones distintas, todas asociadas a una caja automática de 8 velocidades, con caja de transferencia, tracción 4×4 desconectable y diferencial trasero bloqueable.
También incorpora un control de crucero para uso off-road, pensado para mantener una velocidad constante y baja en los terrenos más exigentes, una función que puede resultar de utilidad en los caminos de montaña y zonas productivas de la región.
Un diseño que divide opiniones, pero un interior de nivel
Si el exterior de la Tasman genera controversia, su habitáculo busca compensar esa complicada primera impresión a la vista. La pick-up ofrece una pantalla combinada de 30 pulgadas que domina todo el tablero, cámaras de visión de 360 grados y butacas traseras reclinables y deslizables, un detalle que no es habitual en el segmento de las medianas.
En materia de seguridad, el equipamiento incluye 6 airbags, control electrónico de estabilidad, anclajes ISOFIX y un paquete de asistencias a la conducción que suma frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril y control de crucero adaptativo, entre otras funciones.

Versiones, precios y ficha técnica
La gama arranca con la Tasman 2.2 CRDi EX, equipada con un motor turbodiésel de 2.5 litros y 207 caballos de fuerza, a un valor de 57.500 dólares. Le sigue la versión 2.5 TGDi EX, con motor turbonaftero de igual cilindrada y 277 caballos, que se ofrece a 58.500 dólares. En la cima de la gama se ubica la X-PRO TGDi, que comparte el mismo motor naftero pero suma un equipamiento más completo, a un precio de 79.000 dólares.
En cuanto a dimensiones, la Tasman mide 5,41 metros de largo, 1,93 metros de ancho y 1,92 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,27 metros y un despeje de 252 milímetros respecto del suelo. Su capacidad de carga máxima llega a 1.068 kilogramos, mientras que puede remolcar hasta 3.500 kilogramos con tráiler con freno.
¿Podríamos decir que la chata es linda (por dentro)?
