El Gobierno nacional ampliará este viernes la comitiva que viajará a Ushuaia para recorrer las obras de la Base Naval Integrada, uno de los proyectos centrales de la estrategia anunciada por Javier Milei para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur. La delegación estará encabezada por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, y contará con la participación de legisladores nacionales de Tierra del Fuego y autoridades de la conducción militar.

Durante la visita, Quirno y Presti mantendrán además un encuentro con el gobernador de la provincia austral, Gustavo Melella. La reunión se realizará a media mañana, antes o durante el comienzo de la actividad, que tendrá como eje la inspección del predio donde se desarrolla la nueva instalación.

También participarán el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada. No está previsto, en principio, que viajen los titulares de las tres Fuerzas Armadas.

La comitiva incluirá a los legisladores fueguinos Santiago Pauli, Miguel Rodríguez, Agustín Coto y María Belén Monte de Oca. La incorporación de representantes políticos y militares busca exhibir un respaldo institucional al proyecto, mientras que el encuentro con Melella apunta a reforzar la coordinación entre la Nación y la provincia. La delegación tiene previsto arribar a Ushuaia alrededor de las 10 y quienes regresen a Buenos Aires durante la misma jornada iniciarían el viaje de regreso cerca de las 17.

El Gobierno pretende utilizar la recorrida para marcar un cambio de etapa en el proyecto. Quirno afirmó que, luego del trabajo conjunto entre Cancillería y Defensa, la iniciativa pasó “del planeamiento a la ejecución”. En ese sentido, la visita permitirá definir los próximos pasos de una obra que la administración de Milei considera estratégica para ampliar las capacidades navales, concentrar medios y fortalecer las operaciones logísticas vinculadas con la Antártida.

La Base Naval Integrada también forma parte de un esquema más amplio de vigilancia del Atlántico Sur. El Ejecutivo busca articular las capacidades de la futura instalación con radares, sensores, sistemas satelitales, telecomunicaciones e inteligencia de señales. La intención es que Ushuaia se convierta progresivamente en uno de los nodos de ese sistema, capaz de concentrar y cruzar información sobre los movimientos marítimos y aéreos en la región.

El proyecto no comenzó con la actual administración. En 2004, la Armada y el Gobierno de Tierra del Fuego firmaron un convenio marco para avanzar en la reubicación y modernización de la Base Naval Ushuaia y desarrollar un polo logístico austral y antártico. Uno de los principales argumentos para trasladar parte de la infraestructura fue el crecimiento urbano de Ushuaia, que fue rodeando progresivamente las instalaciones actuales y reduciendo las posibilidades de ampliarlas.

La obra fue lanzada formalmente en 2022 y actualmente presenta un avance físico cercano al 9%. El proyecto contempla un muelle de más de un kilómetro, edificios destinados a servicios marítimos, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, almacenamiento de combustible y distintas instalaciones vinculadas con la logística antártica.

Después de su cadena nacional sobre Malvinas, Milei dispuso además un refuerzo presupuestario para el área de Defensa. El Decreto 867/2026 asignó más de $200.000 millones a la Base Naval Integrada y a la Base Conjunta Antártica Petrel. El costo total estimado de la obra de Ushuaia se ubica entre US$400 millones y US$500 millones.

De esta manera, la recorrida de este viernes combinará la definición de los próximos pasos de la obra, la participación de legisladores fueguinos, la presencia de la conducción militar y la coordinación con el gobierno provincial. Para la Casa Rosada, la Base Naval Integrada constituye una pieza central del despliegue logístico, militar y tecnológico con el que busca reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.