Guiadas por la búsqueda de bienestar y frescura, cada vez más personas eligen brindar sin la presencia del alcohol. Una nueva ola de consumidores elige disfrutar de la mística, el sabor y la complejidad de una buena copa, pero con una premisa clara: liviandad y claridad mental.

Los datos respaldan lo que ya se percibe en los encuentros sociales. Según un estudio de la consultora Kantar, en la Argentina el 75 % de los jóvenes busca reducir su consumo de alcohol, mientras que 6 de cada 10 ven con entusiasmo la idea de bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico.

Este cambio no es un fenómeno aislado: a nivel global, el mercado del vino sin alcohol está en pleno crecimiento. Informes de Meticulous Research y Data Bridge proyectan que la categoría superará los U$S 4.000 millones hacia la próxima década, con los espumantes liderando casi el 60 % de las preferencias según Grand View Research.

En este escenario donde conviven los conceptos “No Alcohol” (0,0 %) y “Low Alcohol” (graduación reducida), dos bodegas locales referentes lanzaron propuestas tan distintas como fascinantes, arrancando desde los $14.000.

Frescura que nace de la tierra

Para quienes buscan una experiencia intermedia, ligera y expresiva sin perder la huella del terroir, Rutini Wines presentó Trumpeter Low, una línea concebida para acompañar momentos distendidos, almuerzos al sol y charlas sin prisa.

A diferencia de los procesos industriales de desalcoholización, la magia de estos vinosradica en la viticultura de precisión: se logra una graduación baja de manera natural a través de cosechas anticipadas en los viñedos de alta montaña del Valle de Uco. Este método preserva intactos los aromas, la fruta y la acidez viva de la uva.

“Buscamos responder a una tendencia global: consumidores que eligen vinos más livianos, frescos y con menor graduación alcohólica, sin resignar calidad ni expresión varietal”, explica Juan Pablo Murgia, enólogo de Rutini Wines.

La línea debutó con dos varietales, ambos a un precio sugerido de $14.200: Trumpeter Low Malbec, nacido en la altura, regala taninos suaves, fruta roja fresca y un paso por boca amable y fluido. Por su parte, Trumpeter Low Sauvignon Blanc esun blanco vibrante, ágil y con marcadas notas cítricas que invitan a una segunda copa.

Placer desinhibido y “sin culpa”

Por su parte, Bodega Sin Reglas dio un paso más allá al lanzar Sin Culpa, una línea premium de vinos totalmente desalcoholizados. Bajo el lema “el deseo y el placer ya no son prohibidos”, la bodega adoptó una narrativa inspirada en figuras místicas como Lilith y Lucifer (dos de sus etiquetas ícono) para demostrar que desalcoholizar un vino no significa restarle elegancia, mística ni intensidad sensorial.

La trilogía de se elabora con uvas seleccionadas del Valle Central de Chile (a un precio sugerido de $33.751 en cada caso) e incluye: Carmenere 2024 (profundo rojo rubí, notas a berries y destellos de pimienta negra, recomendado a 14 °C); Rosado 2025 (color palo de rosa, perfume floral y un paladar de frutillas, cerezas y moras; se sirve bien frío a 8°C) y Chardonnay 2025 (brillante y fresco, con aromas a durazno, plátano y manzana verde, acompañados por una acidez balanceada).

¿Por qué elegir un vino sin alcohol premium?

Disfrute sin restricciones: permite sumergirse en la experiencia del vino en almuerzos de trabajo, eventos sociales y otros encuentros cuando posteriormente hay que conducir o seguir trabajando. También es ideal para personas que eligen no consumir alcohol por un estilo de vida más saludable.

Salud y bienestar: conserva las propiedades benéficas naturales de la uva, como los antioxidantes y polifenoles, reduciendo drásticamente el aporte calórico diario en comparación con un vino convencional.

Inclusión y versatilidad: es una alternativa sofisticada para embarazadas, deportistas de alto rendimiento o entusiastas del bienestar que no desean renunciar al placer de un brindis refinado.

Cero resacas, todo el placer: la oportunidad perfecta para disfrutar de copas llenas de intensidad, aroma y sabor en cualquier momento del día, con la tranquilidad de mantener el foco y la claridad.

Ya sea a través de cosechas tempranas que celebran la acidez natural o de procesos tecnológicos de vanguardia que eliminan el alcohol manteniendo el carácter de la uva, el mensaje es uno solo: hoy el verdadero lujo es brindar a nuestra propia manera y disfrutando cada instante.