Con la llegada de las altas temperaturas y las fiestas de fin de año, el consumo de helado en Argentina se dispara, y con él, la creatividad de las marcas. El pan dulce en versión helada y el inconfundible sabor del famoso postre de maní y el panettone ya están en heladerías y supermercados.
Este diciembre, liderando la tendencia de postres fríos para las mesas de Navidad y Año Nuevo, la innovación pasa por tomar los sabores más icónicos -desde el pan dulce hasta el turrón- y transformarlos en cremas heladas.
El furor del pan dulce helado
Una de las propuestas que genera más entusiasmo es el pan dulce helado de Freddo. La cadena de heladerías artesanales ha creado un producto que promete ofrecer el sabor tradicional de este panificado, pero en formato frío y en una edición limitada que se viralizó en TikTok.

La base es un helado cremoso sabor “pan dulce”, que busca imitar las notas de agua de azahar y manteca del original. Arriba tiene almendras, pistachos y avellanas. Este postre tiene un peso considerable, superando el kilo, rinde aproximadamente unas 12 porciones y tiene un valor de $63.000.
Se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan una opción original para la cena de Nochebuena o Fin de Año, manteniendo la esencia de los sabores navideños.
El desembarco del Mantecol en formato helado
Otra noticia que marca la pauta de las tendencias es el ingreso de uno de los postres más queridos de las fiestas. El fabricante del Mantecol desembarcó en el negocio con una versión helada y cremosa del clásico postre de maní, diseñado para mantener la esencia y el sabor original.

La línea viene en varias presentaciones (todas sin gluten) que incluyen postre en barra ($16.000), pote de helado con trozos de Mantecol ($8400), bombones ($9500), conos y barritas ($3500).

Otros sabores con espíritu navideño
Algunas heladerías artesanales locales se suman a esta tendencia en las fiestas. Así, por ejemplo, Mailhó ofrece un helado llamado “chocolate supremo” compuesto por chocolate amargo con agregado de garrapiñada de almendras y virutas de chocolate y el “postre Noel”, helado de crema irlandesa, almendrado y chocolate amargo, con ganache de chocolate, garrapiñadas, trocitos de marroc, chantilly y chocolate, con un precio de $37.000.

En tanto, Angolo Dolce no se queda atrás con su sabor “panettone gelato”, una crema de vainilla infusionada con agua de azahar combinada con una selección de almendras tostadas, nueces, uvas maceradas en vino Marsala y cerezas Amarena en almíbar. El valor del kilo es de $23.900.

Estas propuestas confirman una tendencia clara: la mesa de postres navideños ya no se limita a las opciones tradicionales. Las cremas heladas temáticas ofrecen una solución divertida, que permite a los consumidores disfrutar de sus sabores favoritos de la temporada de una manera novedosa y adaptada al clima de la región.
