El Mundial 2026 tendrán una particularidad histórica y que es motivo de una polémica recurrente: solo 8 de las 48 naciones que participarán tiene una nómina completamente integrada por futbolistas nacidos en su país. Las 40 restantes, incluida Argentina, cuentan con un nacionalizado. Un fenómeno, por el contrario de la creencia popular, que se da más en los casos de países africanos.
Hay grandes figuras en esta lista, como Erling Haaland y Michel Olise, ambos nacidos en Inglaterra y que representarán a Noruega y Francia respectivamente. El múltiple campeón con el City, Chelsea y Real Madrid, Mateo Kovacic, nació en Austria pero juega en Croacia. Hakimi, que juega en Marruecos pero nació en España.
Por el tema fue preguntado, por ejemplo, el técnico argentino de Paraguay, Gustavo Alfaro. Principalmente luego de que generara polémica que Olivera, nacido en Uruguay, haya posado con esa bandera durante los festejos del campeonato de Olimpia. Ahora, como parte integrante de la nómina que también incluye a tres argentinos y un brasilero, el DT salió a defenderlo. “Tenemos que ser muy respetuosos con estos jugadores que eligieron defender los colores de Paraguay“, señaló.
Para su defensa, soltó el dato: hay 289 jugadores naturalizados, lo que supera el 23% de la totalidad de los jugadores que participarán.
La Selección argentina contará con dos futbolistas nacidos fuera del país: Giuliano Simeone, que nació en Italia (Roma) cuando su padre jugaba en Lazio, y Nico Paz, que nació en España (Tenerife) cuando su padre jugaba para el equipo de la ciudad.
El récord absoluto (para el Guiness) lo tiene lo tiene Curazao, que posee solo un jugador nacido en su tierra. Son 25, en cambio, los convocados nacidos en Países Bajos. Todos se formaron en el fútbol del viejo continente.
Muchos países africanos y asiáticos se nutren de futbolistas nacidos en potencias europeas. Turquía cuenta con una fuerte base proveniente de Alemania, como Salih Özcan y su referente Hakan Çalhanoğlu del Inter. Irak suma una gran cantidad de jugadores nacidos en Suecia y Alemania. Marruecos es uno de los equipos con mayor cantidad de jugadores nacidos en el extranjero, con jugadores de Francia, España (sus estrellas Bahim Diaz y Achraf Hakimi), Bélgica, Países Bajos, Canadá e incluso Italia.
La gran mayoría de los nacionalizados de Senegal nacieron en Francia, entre ellos el arquero Édouard Mendy y el central Kalidou Koulibaly. Costa de Marfil también tiene un amplio contingente nacido en suelo francés, destacando figuras como Evan Ndicka y Seko Fofana.
Las selecciones de América, con naturalizados
El panorama en Sudamérica es diferente y los números son menos representativos por selección. Colombia y Brasil son las únicas que viajan con el 100% de su nómina nacida en su propio territorio.
La mencionada Paraguay es el caso de mayor número de naturalizados. Son 5 futbolistas: Juan José Cáceres, Alejandro Romero Gamarra y Andrés Cubas (Argentina), Gastón Olveira (Uruguay) y Maurício Magalhães (Brasil).
Ecuador, al igual que Argentina, también tiene a 2 jugadores nacidos fuera: Hernán Galíndez (Argentina) y John Yeboah (Alemania). Uruguay también: a Fernando Muslera (Argentina) y Rodrigo Zalazar (Nicaragua).
En América del Norte no hay excepciones. México tiene a Santiago Giménez (Argentina), Julián Quiñones (Colombia) y Álvaro Fidalgo (España). Estados Unidos tiene a jugadores nacidos en Inglaterra, Países Bajos, México y Alemania (Reyna, que tiene un abuelo argentino y pudo elegir jugar con la Albiceleste). Canadá tiene nada menos que a su figura Alphonso Davies nacido en Ghana.
El fenómeno refleja la globalización del fútbol y la diversidad de orígenes presentes en las selecciones nacionales. Las normas actuales de la FIFA permiten que un jugador represente a un país distinto al de su nacimiento siempre que cumpla determinados requisitos de nacionalidad o ascendencia familiar.
