La Selección de Egipto, rival de Argentina. Credit: NA

La Selección Argentina se enfrenta a un desafío inédito en los octavos de final del Mundial 2026: Egipto.

El conjunto africano, dirigido por el histórico exfutbolista Hossam Hassan, llega a esta instancia tras eliminar a Australia en una dramática definición por penales, consolidándose como un rival incómodo, disciplinado y de gran despliegue físico.

Un bloque defensivo de cuidado

Egipto ha moldeado su identidad a partir de un orden colectivo riguroso. El equipo se siente cómodo cediendo la posesión del balón, priorizando un bloque defensivo compacto que reduce espacios entre líneas. Esta estructura “rocosa” obliga a sus rivales a intentar penetrar por las bandas, evitando dejar huecos en la zona central.

  • Disciplina táctica: el equipo alterna largos pasajes de repliegue profundo con momentos de posesión controlada.
  • Fortaleza física: con una base mayoritaria de jugadores que militan en el fútbol local (especialmente del poderoso Al-Ahly), el equipo exhibe una gran intensidad y un despliegue atlético de corte europeo.

Las figuras y el eje del equipo

Aunque la atención mediática se centra en el duelo de capitanes entre Lionel Messi y Mohamed Salah, el sistema egipcio es una estructura que trasciende a su máxima estrella.

  • Mohamed Salah: el capitán y referente del Liverpool sigue siendo el jugador sobre el cual pivota el sistema ofensivo. Su capacidad para atraer marcas, liberar espacios y conducir las transiciones rápidas es la mayor preocupación de la defensa albiceleste.
  • Omar Marmoush: el delantero del Manchester City se ha transformado en el socio ideal de Salah. Su potencia, velocidad y capacidad goleadora son vitales para capitalizar los espacios en las transiciones rápidas.
  • Mohamed Elneny: es el “termómetro” del mediocampo. El experimentado volante aporta equilibrio y experiencia, siendo clave en la distribución y en los relevos constantes cuando el equipo recupera el balón.
  • Emam Ashour: una pieza fundamental en la generación de juego. Con técnica y dinámica, se suma al ataque con frecuencia, aportando goles importantes durante este certamen.

Un cruce inédito

Argentina y Egipto nunca se han enfrentado en una Copa del Mundo de mayores. El único antecedente oficial en competiciones FIFA se remonta a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, mientras que el último amistoso moderno data de 2008, con victoria argentina por 2-0. Este choque en Atlanta marcará un hito en la historia de ambos seleccionados.

Con información de Espn y NA.