Julián Álvarez. Foto: NA.

La Selección argentina continúa firme en su camino hacia la gloria y ya se ubicó en la antesala de la gran definición del Mundial. El combinado nacional derrotó por 3 a 1 a Suiza en la ciudad de Kansas City, sellando el ansiado pasaje a las semifinales del certamen. Con este resultado, el cuadro ya quedó diagramado y la Albiceleste deberá verse las caras el próximo miércoles a las 16.00 frente a Inglaterra, reeditando un cruce histórico con un lugar en la final en juego.

El trámite del partido comenzó favorable para los dirigidos por Lionel Scaloni, quienes lograron ponerse en ventaja de manera tempranera. Apenas se jugaban 10 minutos del primer tiempo, Alexis Mac Allister apareció para inflar la red de un cabezazo y establecer el 1 a 0 parcial. Sin embargo, más allá de haber conseguido la diferencia inicial, a la Selección le costó acelerar el ritmo del juego y careció de la fluidez necesaria para dominar con claridad el resto de la primera etapa, yéndose al descanso con una ventaja ajustada en el marcador.

Foto: X Selección argentina.

La paridad del encuentro se terminó de concretar en el complemento, cuando el elenco helvético logró capitalizar sus opciones. A los 22 minutos del segundo tiempo, Dan Ndoye marcó el gol del empate para Suiza, abriendo un pasaje de incertidumbre en el que el conjunto argentino sufrió por momentos el empuje rival.

La historia empezó a cambiar a favor de la Albiceleste gracias a la expulsión del delantero suizo Breel Embolo, una incidencia clave que le permitió a la Argentina gozar de mayores espacios para salir a buscar el resultado, aunque el tiempo reglamentario se consumió sin que se pudiera quebrar la igualdad.

Ya en el tiempo suplementario, Scaloni movió las piezas del banco de suplentes y los ingresos le aportaron el aire fresco necesario para reactivar el circuito de juego del equipo, principalmente a través de Thiago Almada.

La insistencia nacional tuvo su premio a los 7 minutos del segundo tiempo del alargue, cuando Julián Álvarez frotó la lámpara: el delantero del Atlético de Madrid sacó un remate formidable que se colgó en el ángulo, desatando la euforia y poniendo el 2 a 1.

Sobre el cierre del período, con el partido prácticamente consumado y el rival volcado al ataque, Lautaro Martínez aprovechó la adición para liquidar el pleito, sellar el 3 a 1 definitivo y asegurar la fiesta argentina de cara a las semifinales.