Pronosticar la ocurrencia de viento Zonda continúa representando un desafío para los meteorólogos. Se trata de un fenómeno más que conocido por los mendocinos, pero que sigue generando debate por la suspensión de clases y que se percibe cada vez con más fuerza por su impacto con voladuras de techos, árboles caídos y hasta muertes.
Según los expertos, las consecuencias del calentamiento global son cada vez más evidentes, revelándose a través de diferentes anomalías meteorológicas y con el recurso hídrico de la provincia cada vez más limitado. Sin embargo, todavía no hay indicios de que el Zonda esté sufriendo variaciones debido al cambio climático.
Federico Otero, especialista en este fenómeno, doctor de Ciencias de la Atmósfera de la UBA e investigador del Ianigla- Conicet, sostuvo que “todavía no existen trabajos que muestren esto algún tipo de influencia. Solo hay uno del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Climáticas de Zurich que muestra un aumento en la frecuencia para Europa (Foehn) en algunos meses”.

En una entrevista brindada a El Sol, Otero dio detalles de las características del viento, qué mes y en qué horarios es esperable que se presente con más fuerza, qué métodos se están utilizando para investigarlo y derribó algunos mitos en torno a que luego del Zonda hace frío o debe llover.
¿Se perciben alteraciones en el viento Zonda a raíz del cambio climático? ¿Está llegando a zonas que antes no llegaba?
Todavía no existen trabajos que muestren esto. Solo hay uno del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Climáticas de Zurich que muestra un aumento en la frecuencia para Europa (Foehn) en algunos meses.
No es posible evaluar si hay Zonda en “nuevas zonas” a las que llega, ya que, al ser un fenómeno de corta escala temporal y espacial, se necesitaría una red extensa de estaciones meteorológicas para dar cuenta de esto, lo cual no está sucediendo. Se podría modelar, pero sigue siendo un modelo.

¿Por qué es difícil pronosticar el viento?
Contando con una red de estaciones meteorológicas se podrían ajustar los modelos para que puedan representar mejor el fenómeno. En este sentido, la predicción (pronóstico) del viento Zonda se basa principalmente en dos aspectos, uno probabilístico y otro determinístico.
El primero se hace con modelos estadísticos, mientras que el segundo se hace con modelos numéricos, los cuales están sujetos a muchos condicionantes y suposiciones. Al ser un evento de corta escala y asociado a terreno montañoso, la predicción numérica se vuelve muy difícil, ya que la cantidad de procesos que ocurren allí son demasiado complejos y de escalas variables. Esto es lo que tratamos de hacer nosotros para el pronóstico de Zonda, combinar modelos numéricos (determinísticos) ajustados con modelos estadísticos. De todos modos, a nivel mundial sigue siendo un desafío el pronóstico de Zonda, ya sea en su aparición (hora y duración) como en su intensidad.
¿Cómo influyen las características climatológicas que está teniendo Mendoza (un invierno más cálido que otro, por ejemplo) en el fenómeno?
Las características climatológicas son siempre iguales “meteorológicamente hablando”. Si podría haber un cambio en las características climáticas, podría existir un cambio en la frecuencia e intensidad del Zonda. De todos modos, el Zonda es un evento de muy corta escala y duración y no se vería afectado, en principio, por las condiciones de mucho mayor escala, como por ejemplo un invierno más cálido o frío.
¿En qué mes el fenómeno se presenta con más fuerza en qué horarios y cuál es la categoría más frecuente?
Depende de qué interpretamos por fuerza. Si se trata de velocidad, de calentamiento o secamiento, que son las 3 variables necesarias para determinar el fenómeno. A mi parecer lo más peligroso es la velocidad del viento, pero para los que tienen campo o frutales quizás lo más importante sea la temperatura y/o humedad.
Las velocidades más fuertes ocurren a las 18 UTC (15 horas local) en los meses de abril y julio y más tarde (cerca de la noche) en septiembre.
La categoría más frecuente es Z1. Menos de 60 km/h de ráfagas (ver figura de viento más abajo).
¿Cuál es la duración promedio del Zonda?
La duración promedio para Mendoza es entre 3 y 8 horas, encontrando rara vez eventos de más de 10 horas de duración. Esto depende casi exclusivamente de las características de mayor escala y la circulación de la atmósfera.
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Figura 3.14. a) Distribución anual y diaria de velocidad media menor a 10 ms-1 para la composición de eventos de las tres estaciones. b) misma distribución para velocidad de viento entre [10-15 ms-1) y c) para velocidades de viento mayores a 15 ms-1.
En las últimas semanas, a muchos mendocinos les llamó la atención no sólo la intensidad del viento, sino también que no hizo frío o llovió al otro día. ¿Esto a qué se debe?
Generalmente, el viento Zonda viene acompañado de ciertas características de circulación de mayor escala, es decir, escala sinóptica (como los frentes y sistemas de baja y alta presión) pero no necesariamente sea un frente muy intenso el que viene “detrás” del Zonda.
De hecho, no es una condición necesaria para que ocurra el viento Zonda. Hay que cortar con la idea de que Zonda = Frente frío posterior. Quiero decir, que el frente es de una escala mucho mayor que el Zonda y energéticamente hablando el Zonda no le hace nada a un sistema de circulación mucho más grande. Hablamos del Zonda que tiene una escala de cientos de kilómetros a lo largo de la cordillera y no más de 50 km a lo ancho, por lo que la idea es al revés, el frente frío puede forzar al Zonda y no al revés.
¿La sequía influye en la percepción de la magnitud del Zonda que tenemos? (más árboles caídos o tierra en el ambiente?)
Totalmente, la percepción es todo. Es claro que se necesita un relevamiento de las condiciones del ambiente para tener una alerta más certera.
¿La población tiene educación con respecto a este fenómeno, como sí tiene muchas veces con los sismos?
Es cuestionable, ya que muchas veces se observan vehículos andando en el medio de la tormenta de polvo, o caminando en la calle, lo que produjo las muertes del Zonda pasado. El mayor problema, a mi parecer, es que en el 80% de los eventos son de baja intensidad y se menosprecia, pero cuando ocurre algún evento severo se lo toma igual que uno común y ahí el mayor problema.
¿Debería existir algún tipo de plan de contingencias provincial?
No lo creo. Es como cualquier otra contingencia de tiempo, como podría ser una tormenta, una ola de frío o de calor. Sólo estar atentos y hacer relevamiento de los árboles creo que es la mejor idea, ya que representan un peligro. Otra cosa que debería hacerse es poner gente de tránsito en las rutas alertando de la reducción de visibilidad (otro de los mayores peligros).
¿Qué organismos deberían determinar la suspensión de clases?
No lo sé, pero a nosotros no nos corresponde eso. El gran problema es pronosticar exactamente la hora y la intensidad del evento. Una vez que se avance en este aspecto se podría evaluar si fuera necesario suspender eventos/clases dónde y cuándo.
