La vivienda tuvo pérdidas parciales, pero la dueña está sola al frente de la reconstrucción.

Anarique Juárez (37) es una vecina mendocina del barrio Pedro Molina que el sábado pasado sufrió el incendio de su casa. Aunque los daños fueron muy graves, hoy se encuentra recogiendo los escombros ella sola con una pala y un balde para volver a vivir allí.

Esta tarea se complica, ya que Anarique no tiene donde dejar los escombros que va retirando de su casa. La Municipalidad de Guaymallén le llamó la atención y le explicaron que puede ser multada si los deja en la vereda. Con todo, la mujer indicó que el municipio está analizando en brindarle ayuda.

Estoy sola con palas y baldes. Lo que más necesito es despejar este lugar. Tengo que tirar abajo el 80% de mi casa, explicó la afectada.

En esa vivienda vivía junto con su hija, su nieta y un adulto mayor, quienes ahora se encuentran hospedados en otros lugares porque no tienen dónde ir. Su hija no puede acompañarla en esta tarea, porque tiene que cuidar a su bebé.

Hasta el momento ha recibido la ayuda de sus vecinos y compañeros de trabajo, pero aún queda mucho por hacer. Para esto necesita que alguien le pueda acercar un contenedor para ir tirando los escombros.

No obstante, detalló que se encuentra en reuniones para que el propio municipio la ayude en esta tarea y para que se pueda ofrecer a la familia una vivienda “módulo” mientras se pueda volver a habitar su hogar.

“No tengo quejas absolutamente con nadie. Gracias a Dios tengo vida, salud y fuerza para intentarlo y lograrlo“, apuntó Anarique.

Sin embargo, explicó que mientras se encuentra realizando esta ardua tarea, su familia y ella misma necesitan satisfacer sus necesidades. Por ejemplo, lavar ropa y conservar la comida.

Si a alguien le sobrara un lavarropas, aunque sea viejo, me sería de muchísima ayuda porque estuve lavando a mano lo del día, pero no alcanzo (el tiempo), expuso para dar cuenta del nivel de precariedad en el que quedó. De la misma manera, compartió también la necesidad de una heladera.

Otros elementos como camas y muebles ya fueron aportados por parte de sus vecinos. Pero la ropa, especialmente para su nieta, sigue siendo una necesidad a cubrir.

Las zonas de la vivienda menos afectadas por el incendio son en las que ahora buscará volver a instalarse junto con su familia. Dos habitaciones “se salvaron“, pero tanto la cocina como el baño están totalmente inutilizadas.

Tengo un círculo muy mínimo de gente y no tengo muchos contactos ni tampoco me gusta molestar, por eso estoy acá sola por cuestión mía“, concluyó.

Cualquier persona que pudiera ayudar puede contactar a Anarique al mail anariquejuarez4@gmail.com o al número de teléfono 2617 74-3502.