Ucrania lanzó un nuevo ataque masivo con drones contra infraestructura petrolera en el sur de Rusia y provocó incendios en una refinería y en depósitos de combustible estratégicos. La ofensiva volvió a poner en la mira las reservas energéticas rusas, mientras Moscú respondió con nuevos bombardeos sobre ciudades ucranianas, en otra jornada de fuerte escalada del conflicto.

Uno de los principales blancos fue la refinería de Ilya, ubicada en la región de Krasnodar. Según informaron las autoridades locales, el fuego se originó luego de que restos de drones interceptados cayeran sobre las instalaciones. Si bien el incendio provocó importantes daños, las autoridades aseguraron que no hubo víctimas.

Los ataques también alcanzaron dos depósitos de almacenamiento de hidrocarburos en la ciudad de Azov, en la región de Rostov. Ambos complejos sufrieron incendios, en momentos en que Rusia enfrenta dificultades para garantizar el suministro de combustible en algunos sectores, especialmente en la península de Crimea.

Desde el Ministerio de Defensa ruso informaron que los sistemas antiaéreos destruyeron 376 drones ucranianos entre la noche del jueves y la mañana del viernes. La cifra refleja la magnitud de la ofensiva y uno de los mayores ataques aéreos atribuidos a Ucrania desde el inicio de la guerra.

Rusia respondió con bombardeos

Mientras las fuerzas ucranianas atacaban instalaciones energéticas en territorio ruso, Moscú lanzó una nueva ofensiva con drones sobre distintas regiones de Ucrania.

Uno de los ataques más graves ocurrió en la ciudad de Valky, en la región de Kharkiv, donde una mujer de 50 años murió tras el impacto de un dron. Además, una joven de 23 años resultó herida y fue hospitalizada, mientras que otras dos personas recibieron asistencia médica por cuadros de estrés provocados por el bombardeo.

El ataque también desató un incendio que destruyó parcialmente cinco viviendas particulares y otras construcciones de la zona.

Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó 137 drones de ataque tipo Shahed durante la última ofensiva nocturna. Según Kiev, las defensas aéreas lograron neutralizar 114 de esos aparatos antes de que alcanzaran sus objetivos.

La ONU advirtió por el aumento de las víctimas

La escalada militar también mantiene en alerta a la comunidad internacional por el creciente impacto sobre la población civil.

Naciones Unidas informó que, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, pudo verificar la muerte de al menos 16.402 civiles en Ucrania, incluidos 802 niños. Además, confirmó 48.428 personas heridas, entre ellas casi 3.000 menores de edad, aunque aclaró que el número real podría ser considerablemente mayor debido a las dificultades para acceder a las zonas ocupadas o bajo intensos combates.

El organismo también advirtió que junio fue el mes con mayor cantidad de víctimas civiles desde las primeras etapas de la guerra. De manera preliminar, registró 265 personas fallecidas y 1.816 heridas como consecuencia de los ataques rusos.

Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, sostuvo que la tendencia continúa durante julio y alertó sobre las reiteradas ofensivas contra ciudades densamente pobladas como Kiev.