El paro nacional tuvo un impacto mucho menor en Mendoza. Mientras algunos trabajadores aseguraron que el transporte circuló con normalidad y que el movimiento fue similar al de cualquier jornada, otros señalaron que se notó una menor cantidad de personas en la calle y en las paradas de colectivos.

En el sector comercial, la principal diferencia se percibió en las ventas. “No hay consumidores, no hay compradores”, resumió una vendedora, quien describió la jornada como “un día feriado” por la escasa actividad. La postal se repitió en algunos locales, donde si bien los empleados asistieron a trabajar, el flujo de clientes fue bajo.

También hubo quienes no advirtieron cambios en la dinámica diaria e incluso personas que se enteraron de la medida de fuerza ya comenzada la mañana. Frente a hospitales y en zonas con alta circulación, varios consultados afirmaron que la actividad fue “re normal” y que el funcionamiento del transporte público no presentó modificaciones visibles.