Elefanta Guillermina.

Desde que dejó atrás el ex Zoológico de Mendoza en mayo del 2022 y llegó al Santuario de Elefantes en Brasil, Guillermina, la elefanta, ha experimentado un cambio profundo en su vida, especialmente tras la muerte de su madre Pocha, ocurrida hace dos años.

Según el equipo del refugio en Mato Grosso, Guillermina, conocida por su energía y su espíritu aventurero, ha mostrado cambios importantes en su comportamiento y en sus vínculos con los otros elefantes del santuario.

El animal solía alternar su tiempo entre dos grupos de paquidermos. Sin embargo, en los últimos meses, se ha integrado casi por completo al grupo de Maia y Bambi, dos elefantas mayores que ella.

“Este acercamiento reciente indica que Guillermina está forjando relaciones más profundas y significativas dentro del santuario“, contaron desde la organización a través de un video.

La dinámica de este trío ha cambiado positivamente, con Guillermina participando activamente en juegos y expresiones sonoras como las “fiestas de trompetas” y los ronquidos que comparte con Maia y Bambi.

Este detalle fue destacado por los especialistas del lugar como especialmente revelador, ya que Guillermina no había emitido estos sonidos desde la pérdida de su madre.

“Cuando llegó al santuario, a pesar de tener 24 años, Guillermina tenía la madurez emocional de una elefanta de apenas 8 años. Hoy, gracias a la compañía y el apoyo de Maia y Bambi, está aprendiendo a comportarse como una elefanta adulta, ganando confianza y aprendiendo a expresar sus emociones, descubriendo lo que significa ser parte de una manada”, explicaron desde el santuario.

Transformación física de Guillermina

El cambio no ha sido solo emocional. Físicamente, Guillermina también ha mejorado. Cuando llegó, sufría de sobrepeso, lo que representaba un riesgo para su salud. Con el tiempo, ha alcanzado un peso ideal y ha fortalecido su musculatura, recuperando la vitalidad de una elefanta joven.

“El espacio abierto del santuario ha sido clave para su bienestar, permitiéndole correr y liberar energía. Hoy, Guillermina es una elefanta llena de vitalidad, energía y una madurez emocional en crecimiento”, concluyeron.