Cada vez falta menos para que arranque el verano y para que las familias mendocinas organicen sus ansiadas vacaciones. A diferencia del 2024, el próximo año, el destino más elegido para descansar parece ser Chile no sólo por la cercanía con la provincia, sino también por la conveniencia cambiaria.
Y en este último punto es en el que se centran la mayoría de los que planifican su receso en el vecino país. Los precios están muy similares a los de Mendoza, incluso más baratos, por lo que no será necesario llenar el baúl de mercadería para cruzar la montaña. Y salir a comer a un restaurante ya no será una opción para algunos.
Las cifras oficiales indican que unos 250.000 turistas argentinos ingresarán al vecino país entre diciembre y febrero. La mayoría se concentrará en la V Región, donde están las playas más concurridas por los mendocinos.
Vacaciones accesibles y para todos los bolsillos
Cuando uno se va de vacaciones desea despojarse de todo tipo de responsabilidades y preparar el almuerzo o la cena es algo que nadie desea, salvo que no queden muchas opciones.
De acuerdo con un relevamiento que realizó El Sol, almorzar o cenar en Chile no será más caro que lo que se paga en un restaurante en Mendoza.
“En la mayoría de los lugares para almorzar o cenar, tanto en la Ciudad como en los restaurantes apostados en la playa, se ofrece el menú del día que incluye entrada, plato principal, ensalada, bebida y postre. Los precios varían de acuerdo al lugar, pero, por lo general, arrancan en 12.000 pesos (argentinos) hasta los 14.300 pesos (argentinos)”, contó a El Sol Mauricio Ramírez Villalobos, de “Terramedia Turismo”.

Por otro lado, el empresario refirió que también es posible acceder a la carta, donde existe una amplia y variada gama de platos. “Los precios no son elevados y en promedio van desde los 13.000 (pesos argentinos) hasta los 16.000 (pesos argentinos), sólo el plato principal, sin bebida ni postre”.
Asimismo, Ramírez Villalobo advirtió que en el abanico de oferta hay lugares básicos y también están los de alta gama, por lo que una familia tipo, de cuatro integrantes, dos adultos y dos niños, pueden comer por 90.000 pesos argentinos (con plato principal, bebida y postre) y también por valores más caros.

También es posible consumir comida rápida con valores mucho más accesibles. A modo de ejemplo, contó que un completo tiene un costo de 4.000 pesos argentinos, aproximadamente.

“No es caro comer en Chile, hay precios para todos los bolsillos y muchísimas opciones. La recomendación para los mendocinos que decidan vacacionar en el Pacífico es que recorran y busquen precios. Hay muchas alternativas, cerca o lejos del mar”, cerró.
