Nuri tiene seis años y viajó con sus padres y hermanos a Bolivia. Allí pasaría sus vacaciones de invierno y disfrutaría de un evento familiar ya que sus abuelos paternos están radicados en Santa Cruz de la Sierra.
Sin embargo, a la semana de estar allí se enfermó y quedó internada en un hospital pediátrico de la zona. Su mamá es oficial de la Policía de Mendoza y está desesperada tratando de conseguir ayuda para regresar a la provincia.
Según contó su madre Verónica Sosa (31), al principio los médicos le diagnosticaron “anemia muy severa”.
“Esta mañana (por este miércoles), la vio un médico argentino que trabaja en el hospital Mario Ortiz Suárez y le explicó que la niña tiene síndrome hemolítico urémico y que seguramente se debe a que consumió un alimento mal cocido. El inconveniente es que necesitan estabilizarla para viajar y, por ello, le están realizando transfusiones de sangre”, detalló su mamá en comunicación telefónica con El Sol.
El papá de la pequeña y sus dos hermanos menores están parando en la casa de un familiar a tres horas del nosocomio donde está hospitalizada. Sosa está atormentada por la situación debido a que ya no le queda dinero y debe abonar cada una de las transfusiones de sangre y atención que la niña recibe en esa ciudad boliviana.
“Veníamos de vacaciones, a pasar unos días diferentes y nos cambió todo de la noche a la mañana. Yo ya debería estar trabajando, pero no tenemos forma de volver al país si no es trasladando a Nuri en un avión sanitario”, agregó la joven oficial de la Policía.
Sosa se comunicó telefónicamente con el Consulado argentino en esa ciudad pero no le dieron muchas esperanzas de ayuda. Sin embargo, Roberto Pérez, encargado de Asunto Administrativo de esa sede diplomática dijo a este diario que necesitan que algún familiar se acerque personalmente para que los interioricen del tema y ver de que manera la pueden ayudar.
“La mamá llamó el martes y yo la atendí, pero la comunicación era muy mala. Le solicité que venga personalmente para ayudarla o ver de qué manera podemos solucionar su situación mientras estén en Bolivia”, dijo Pérez.
Sin embargo, para los padres de Nuri no es fácil moverse en ese país: “Estoy desesperada porque no conozco nada de esta ciudad. Me estoy movilizando como puedo. Mi marido hace lo que puede con los chicos en un pueblo que se llama Camiri y queda a unas cuantas horas de aquí. Mi papá ya me envió 10 mil pesos que alcanzaron para comprar algunos remedios y las transfusiones y no tengo nadie que cuide a la nena para poder ir al consulado a explicar lo que estamos viviendo”, enfatizó Verónica.
Por su lado, desde la Obra Social de Empleados Públicos (Osep), que es la que le ofrece cobertura a Sosa y su familia, dijeron que sólo pueden ayudarlos estando en el país ya que no tienen ningún convenio internacional. Y detallaron que una médica pediatra de esa obra social aconsejaba que la niña sea trasladada a un hospital de Salta donde podrían atenderla a través de Osep y así estabilizarla para luego regresar a la provincia.
Para quienes puedan colaborar con esta familia, puede hacerlo llamando a la casa de los abuelos maternos de Nuri: (0261) 4444393.
También se abrió un número de cuenta en el banco Nación: 0110628830062811442229
