Con un simple mensaje en su perfil de Twitter, el influencer de viajes y fotógrafo, Guido Rodríguez anunció que en marzo estará pisando suelo mendocino y que le sería útil una guía de recomendaciones vitivinícolas para conocer en su primera visita a la provincia. Las sugerencias para conocer bodegas locales abundaron en cantidad y variedad.

El joven de 31 años oriundo de Villa Devoto, en Buenos Aires, cosecha casi 60 mil seguidores en Instagram, más de 80 mil en Twitter y tiene su propia revista digital llamada “Alejados”.

A través de sus perfiles muestra la historia de cada rincón del país que recorre en su van junto a sus tres fieles compañeros, sus perros: Timón, Pumba y Barú. Mendoza será la provincia número 23 en su recorrido federal.

“Hace 12 años que viajo por Argentina, antes lo hacía en micro y a dedo. Hace 4 años y medio que tengo el motorhome que me permite tener la libertad de frenar y pasar la noche donde quiera, sobre todo en lugares donde no hay hospedajes ni alojamiento (lo que recorro son pueblos de menos de 1000 habitantes)”, precisa Guido en diálogo con El Sol.

Timón, Pumba y Barú.

Y suma: “Me gusta conocer nuevos destinos (no repito localidades) y vivir distintas experiencias por todo el país, que es prácticamente infinito. Me gusta la fotografía, crear lindos videos de lugares no turísticos, conocer a la gente local y aprender a cada paso.
Y me gusta la calma de los pueblos, la naturaleza y poder viajar con mis perros”.

Además de seguir las recomendaciones de la Ruta del Vino, Guido planea visitar El Sosneado, el Río Atuel, el Cañon del Atuel, El Nihuil, Potrerillos, Cacheuta, Puente de Inca, entre otros atractivos turísticos de la provincia.

Este martes, Guido simplemente volcó en su cuenta de Twitter sus planes de recorrer Mendoza y pidió consejos a sus seguidores, algo que no hace normalmente, ya que en general es él quien recomienda lugares que ya visitó.

“Según mis cálculos (siempre imprecisos), en marzo estoy entrando a la Provincia de Mendoza (mi prov. número 23) para seguir recorriendo y mostrando distintos pueblos del país. La pregunta es la siguiente: ¿Qué viñedo me recomendás que visite y por qué? Tus 3 favoritos. gracias!”, escribió.

Las 10 bodegas más mencionadas

Aunque hubo mucha originalidad y variedad en las más de 150 respuestas, hubo algunas bodegas que fueron “figuritas repetidas” en el hilo de Twitter.

  • Casa Vigil: se encuentra en la calle Videla Aranda 7008 en el paraje de Chachingo, Cruz de Piedra, Maipú. Aquí funciona el Restaurante Casa Vigil, en el mismo predio funciona Bodega Aleanna se elaboran los vinos El Enemigo y Gran Enemigo. En el establecimiento se ofrecen degustaciones de estos elíxires con excelentes puntajes internacionales que ya son vinos de culto, de la mano de Alejandro Vigil. Su arquitectura cálida y de vanguardia, acompaña el relato del Dante en la Divina Comedia. Hay tres salones y túneles que llevan al infierno, un lugar particular y encantador, lleno de barricas y de obras de arte. Luego se pasea por el purgatorio y se llega al paraíso, donde culmina la visita en un almuerzo con recetas de la familia y una degustación.
  • Zuccardi: ubicada en el corazón del Valle de Uco, fue elegida como la Mejor Bodega del Nuevo Mundo del 2022 por la prestigiosa revista estadounidense Wine Enthusiast. “La bodega de la familia Zuccardi en Valle de Uco es una maravilla arquitectónica inaugurada en 2016. Sebastian Zuccardi, miembro de la tercera generación, ha mantenido allí el foco sobre la investigación y el desarrollo para la producción de vinos provenientes de diferentes regiones, pueblos, fincas y parcelas del Valle de Uco. Sus alabados vinos, son complejos y frescos ejemplos de terroir, más que expresiones de una simple variedad”, afirma la distinción.
  • SuperUco: ubicada en Los Chacayes y construida con materiales nobles como el cemento y la madera, la bodega es una de las más curiosas de Mendoza: se trata de una construcción octogonal en medio de un viñedo circular que la rodea concéntricamente. Los hermanos Gerardo, Matías, Gabriel y Juan Pablo Michelini, junto a Daniel Sammartino buscan compartir las expresiones más puras del Valle de Uco. Conscientes de la complejidad de esta misión, optan por focalizar sus esfuerzos en tres terroir específicos: Gualtallary, en Tupungato; Los Chacayes, en Tunuyán, y Altamira, en San Carlos.
  • Alfa Crux: futurista y moderna, la bodega en Valle de Uco combina arquitectura, cultura, arte y contemplación ofreciendo a los visitantes un encuentro inolvidable con el vino y el paisaje. Más allá de su diseño innovador, la bodega fue pensada para ser funcional, utilizando un sistema de gravedad para la producción más natural de los vinos. El conjunto arquitectónico se completa con un inmenso pabellón que hace las veces de espacio de trabajo y, además, de recepción de visitas y degustación en su wine bar.
  • Salentein: la bodega está ubicada en Tunuyán, a una altura de 1.200 metros, justo en el centro de los viñedos y fue diseñada teniendo en cuenta dos aspectos: la forma y la función. La forma en cruz facilita un manejo cuidadoso de las uvas y del vino, al tiempo que permite reducir el camino que tanto las frutas como su producto recorren a lo largo de las distintas etapas de elaboración. Cada ala constituye en sí misma una pequeña bodega con dos niveles. En el primero, tanques de acero inoxidable (1.6 millones de litros) y 12 cubas de roble francés de 7.600 litros equipados con sistema de refrigeración controlada posibilitan la fermentación y el almacenamiento. En el nivel subterráneo, en tanto, el vino es añejado en barricas de roble. La cava, ubicada a 8 metros de profundidad, tiene capacidad para 5.000 barricas y se mantiene a una temperatura constante de 12°C, y con una humedad ambiente del 80 %.
  • Monteviejo y Diamandes de Clos de los Siete: en 1999, Michel Rolland con la colaboración de 6 viticultores Bordeleses funda el Clos de los Siete, un concepto único e innovador: más de 850 hectáreas divididas en 7 parcelas cada una con su bodega. Este proyecto de viticultores franceses está situado al pie de la Cordillera de los Andes, en el corazón de Valle de Uco.
  • Monteviejo comenzó su historia a principios del 2001, realizando la primera cosecha en el 2002. Sobre una superficie total de 8.500 m2, consta con un sistema gravitacional con doble cinta de selección de racimos y granos. El objetivo del mismo es transportar la materia prima sin la utilización de bombas, cuidando de no dañarla en ninguna parte del proceso. 
  • Diamandes, por su parte, termina su construcción en 2009 con un terruño ideal: un clima templado por la altitud, suelos areno-arcillosos con numerosos cantos rodados que permiten la expresión de los grandes Malbec, el varietal rey argentino. Todo está puesto en cuidado para optimizar la calidad a todos los niveles: vendimias manuales, refrigeración en cámara de frío seguida de una doble selección manual, concepto de gravedad total (de la vendimia a la botella), vinificación en pequeños tanques de acero inoxidable termo regulados aislados con doble pared, única en la región.
  • Bonfanti: es una bodega boutique y familiar ubicada en Perdriel, Luján de Cuyo. Roberto, Stella Maris, Alejandro y Sebastián son los pilares de la producción y siguen de cerca cada paso para la creación de sus vinos y sus platos en Maris Restó. Uno de los usuarios de Twitter que la recomendó en el perfil de Guido describió: “Una bodega chica, familiar. Te atienden para el recorrido la matriarca de la familia, las nueras tienen el resto. Podés tomar una copa de vino y una picada con la vista de viñedos y montaña”.
  • Belasco de Baquedano: está ubicada en el corazón de un antiguo viñedo de malbec. Construida en ladrillo y semejando un castillo del Reino de Navarra. La bodega posee la única Sala de los Aromas en toda America, con un abanico de 46 aromas procedentes del vino que invita a ejercitar los sentidos y a almacenar en la memoria los aromas que permiten apreciar y disfrutar más de las cualidades de los distintos varietales.
  • Domaine St. Diego: desde 1988 Angel A. Mendoza, conocido enólogo argentino, junto a su esposa Rosalía E. Pereyra y sus tres hijos Juan Manuel, Lucas Nicolás y María Laura comenzaron el diseño de este micro emprendimiento familiar. Es una de las pocas bodegas con vides plantadas sobre laderas, en la zona de Lunlunta, en Maipú, una de las regiones vitivinícolas más antiguas de Mendoza.
  • Laureano Gómez: luego de más de dos décadas trabajando como enólogo en Trapiche y Salentein, el hombre que lleva el nombre de esta bodega comenzó con este pequeño proyecto familiar de “bodega garage” con una producción de 50.000 botellas al año en Tunuyán. Atendida por sus dueños y creadores, la idea es promover la degustación directamente de barricas y tanques como una experiencia nueva.