“Nuestros tejidos cobran sentido cuando están abrigando”. Ese es el lema de Dora Tejes, un grupo de mujeres tejedoras que surgió hace 9 años y que realizan prendas para que los más vulnerables tengan algo con que abrigarse en el invierno y no pasar frío.
La motivadora del grupo es Lucía Puppo Bryant, una mujer de 42 años, que arrancó la actividad en Buenos Aires, siendo chica y junto a su abuela. Luego, cuando decidió vivir en Mendoza, nuevamente agarró las agujas y comenzó a crear, claro, que esta vez no estaba su abuela, pero sí más de 25 mujeres dispuestas a sumarse a este proyecto solidario.

Tejer con el corazón
Lucía manifestó en diálogo con El Sol que “muchas personas tenemos en el interior de nuestro ser el don de ayudar a los más vulnerables”. Por eso, el inicio de este proyecto fue con amigas y luego comenzó a crecer y expandirse.
“Siempre la meta fue ayudar y nos pusimos como objetivo abrigar a los más chiquitos, a los recién nacidos de diferentes hospitales de Mendoza, pero también a los niños y niñas que asistían a comedores, jardines maternales o merenderos y que necesitaban de nosotras”, recordó Lucía que, además, es Diseñadora Gráfica y de Indumentaria.
Al principio, se reunían en diferentes espacios al aire libre, como el Parque Central o alguna feria y, desde hace unos años, Rodolfo Suarez, que en ese entonces era intendente de Capital, les habilitó la sala del Honorable Consejo Deliberante de la Municipalidad de Mendoza para que sea su punto de encuentro.
Allí, todos los lunes por las tardes, las mujeres se reúnen y crean hermosas prendas.

“Hace 9 años nos conformamos y nunca dejamos de tejer. Lo hacemos durante los 365 días del año, en el verano, aprovechamos para acopiar y contar con un stock para el invierno”, relató Lucía, que, además, confesó que “a lo largo de todos estos años han entregado unas 5.000 prendas”.

Durante la pandemia del coronavirus ellas también tejieron y la solidaridad estuvo más viva que nunca. “Cada una tejía desde la comodidad de su hogar y luego nos organizábamos para distribuir los trabajos. Para este grupo no hay excusas para no tejer, siempre lo hacemos desde el amor. En cada uno de los tejidos que hacemos, damos todo de nosotras. Esta es nuestra forma de luchar, de demostrar nuestro compromiso con la sociedad”, consignó la fundadora de Dora Tejes.
Respecto al trabajo que realizan, contó que cada una de las integrantes es libre de tejer con dos agujas, a crochet o en telar. “Las prendas que efectuamos son analizadas junto a diferentes profesionales de Salud de los nosocomios (Notti, Perrupato, Lagomaggiore, Carrillo) y docentes de jardines maternales, que nos van guiando acerca de las necesidades que tienen los niños”, explicó.
De este modo, las mujeres tejen mantas, gorritos, escarpines, sacos, pantalones, guantes o bufandas. “Nuestras prendas siempre se caracterizan por tener mucho color y eso tiene que ver con el propósito que nos planteamos que es alegrar la vida del otro”, confesó Puppo Bryant.

“Hay momentos que no solo los más pequeños reciben su abrigo, sino también sus madres. Lo cierto es que hemos tejido a mamás de chicos que se encuentran alojados en Neonatología y siempre el recibimiento ha sido muy cálido. La gente que recibe nuestros trabajos, a los que consideramos entregas, no donaciones, porque entregamos lo mejor de nosotras en cada una de las prendas, nos agradece mucho y lo hace desde el corazón, eso es gratificante”, manifestó Lucía.

Ayudemos a ayudar
Si bien estas mujeres dedican parte de su tiempo para ayudar a los que más lo necesitan, es primordial que los mendocinos brinden su asistencia para que el accionar no se vea interrumpido.
Por ello, los que puedan colaborar con lana en muy buen estado, preferentemente, ovillos coloridos, podrán hacerlo escribiendo a la dirección de Facebook de Dora Tejes.

