Este miércoles el proyecto que resultó del “acuerdo político” entre Francisco Pérez y Alfredo Cornejo tuvo su primer capítulo en la Legislatura pero el PJ no aflojó y la discusión se retomará recién el lunes. La interna con el gobernador no puede disimularse y las vacaciones de Pérez en Salta, en medio de las negociaciones, caldearon aún más el ambiente.

El gobernador viajó con su familia invitado por el mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey. La elección de ese destino para descansar hasta el sábado no es casual teniendo en cuenta que Urtubey forma parte del círculo de confianza del precandidato presidencial, Daniel Scioli y en varias oportunidades se ha escuchado que Pérez podría formar parte de su gabinete en un eventual triunfo.

Pero para varios es “inoportuno” el momento que eligió para viajar. Además hay que recordar que el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, tenía listo su viaje al Mundial de Rugby pero sólo pudo llegar a Ezeiza y tuvo que volverse para ponerse al frente de las negociaciones.

De hecho aseguran que el miércoles varios diputados del oficialismo estaban dispuestos a aprobar el proyecto, pero entonces apareció Tanús “a poner palos en la rueda”.

Lo cierto es que para que la iniciativa pase el filtro de Diputados alguien tiene que ceder, y por ahora tanto los radicales y algunos oficialistas se mantienen firmes en su postura.

Desde la UCR le echan la culpa a Tanús. Aseguran que es el que se está encargando de poner “trabas” por las diferencias que mantiene con Pérez. “Ni siquiera había un ministro en las reuniones”, se quejaron también desde el radicalismo. Según señalaron, las diferencias entre el gobernador y diputado del sector Azul son “irreconciliables”, a tal punto que el diputado cuestiona un proyecto que firmó el Ejecutivo.

En primer lugar, desde el partido ganador de las elecciones no quieren que el proyecto se someta a una “doble negociación”, ya que el acuerdo se hizo primero entre Pérez y Cornejo. El titular del bloque, Néstor Parés, afirmó que si bien podrían ceder en la modificación de algún artículo no hay mucho margen para más cambios. Por ahora lo más viable es incorporar los 300 millones de pesos que pidieron los intendentes para las comunas.

El mismo gobernador electo, Alfredo Cornejo, se acercó a la Legislatura para intentar que la “ley de transición” salga pero se encontró con el reclamo de la “letra chica” del proyecto.

Ante el mandatario electo, Tanús se quejó de que no les dio margen para discutir. Si bien aseguró que aceptarán los artículos donde figuran los 5.800 millones de pesos para endeudarse, distinta será la postura con el resto de los puntos que pretenden modificar. “El miércoles a la tarde fue un momento de disidencias, Cornejo creyó que venía a llevarse la ley aprobada. No creo que haya que resignar conceptos institucionales”, sostuvo el legislador.

Es que según manifestó Tanús, si se aprueba el proyecto tal como está, se están autorizando 20 mil millones de pesos, lo que representa casi el 40% del presupuesto de la provincia. Según explicó hay una autorización de 10 mil millones de pesos “escondidos” en el artículo 2, un crédito para Aysam de 500 millones de pesos en el artículo 3, y de los artículos 8 al 15, títulos que por serie son 1.000 millones de pesos. Por último en los artículos 16 y 17 se permite tomar crédito por 2.500 millones de pesos.

Sin embargo, el diputado radical y encargado de las negociaciones de la transición, Martín kerchner, desmintió que se esté autorizando esa cifra y afirmó que todos los años Cornejo deberá pedir autorización en la Legislatura para endeudarse. De hecho, en el presupuesto 2016 van a pedir un financiamiento que rondará entre los 5.000 y los 6.000 millones de pesos.

“En septiembre, quiere resolver la vida institucional de Mendoza, es un abuso de confianza, un atropello al Poder Legislativo”, dijo Tanús en referencia al gobernador electo. “Por responsabilidad institucional no es conveniente votar 20 mil millones, que acepten los 5.800 millones”, concluyó.