El gobierno de Francisco Pérez prometió que respetará las negociaciones salariales con los gremios estatales, a pesar de que el presupuesto 2013 que envió a la Legislatura incluye una partida para aumentos que sería insuficiente para cubrir la demanda que se viene. El compromiso corrió por cuenta del ministro de Hacienda, Marcelo Costa. “Creemos que los sueldos se discuten en paritarias y somos respetuosos de ellas”, expresó.
Lo cierto es que Pérez, probablemente, deberá acudir a fondos no previstos en el presupuesto para pagar los aumentos del año próximo, ya que el proyecto establece un incremento de apenas 10 por ciento en la partida de personal, mientras que los gremios están dispuestos a pedir bastante más: los más aguerridos reclaman hasta 50 por ciento de suba. En este sentido, Costa se atajó y aclaró esta semana que 10 por ciento de incremento colocado en la pauta de gastos del 2013 “no es un techo ni un piso para el aumento salarial, es una técnica presupuestaria para no quedarnos sin partidas y transitar el año que viene sin mayor inconveniente”.
MILLONES. A diferencia de otros años, Pérez decidió esta vez que el presupuesto 2013 tenga un monto específico para pagar subas salariales. Con un incremento de 10 por ciento respecto de lo que se gastó en ese rubro este año, la partida de erogaciones de personal para el 2013 es de 11.392 millones de pesos en total, según consta en el proyecto oficial. Pero, la gran pregunta es para qué alcanzará el dinero. En el oficialismo se calcula que los fondos para los aumentos del 2013 rondan los 1.400 millones de pesos. También reconocen que el Ejecutivo ha dispuesto menos plata que la que gastó en aumentos de sueldos a lo largo del 2012.
Así las cosas, no parece que el diseño del presupuesto pueda salvar al Gobierno de nuevos conflictos salariales en el 2013. Hay que recordar que, durante este año, en medio de paros y asambleas, el gobernador llegó a pagar incrementos de hasta 40 por ciento a los empleados públicos. También impactó con fuerza en las finanzas el pago de un ítem especial llamado Riesgo Psicofísico. El sector de la salud es el que le sacó mayor provecho a la pelea salarial y advierte desde ahora que el 2013 no será diferente, ya que la cifra dispuesta en el presupuesto del próximo año no surge de ningún acuerdo previo con los gremios.
ATE es, precisamente, el gremio que pide 50 por ciento de aumento el año próximo, mientras que otros sindicatos, como el SUTE y Judiciales, se sentarán este mes con el Gobierno en paritarias para empezar a hacer números.
REACCIÓN GREMIAL. Cuando el gobernador anunció que incluiría un “monto menor” para aumentos en el presupuesto 2013, enseguida, los gremios reaccionaron con el argumento de que ese dinero no puede ser definido unilateralmente por el Poder Ejecutivo Los sindicatos hubiesen preferido un acuerdo previo a la elaboración de la pauta de gastos, pero Pérez no tuvo en cuenta este pedido y mandó a la Legislatura el presupuesto con la partida para el aumento.
Fue Costa el encargado de explicar para qué sirve esto: “Al no incluir los aumentos paritarios que uno siempre sabe que tiene que dar, lo que pasaba es que en el mes de agosto nos quedábamos sin partidas, porque no los teníamos presupuestados, y la Legislatura te autorizaba recién en noviembre”, explicó, con sentido práctico, el ministro de Hacienda.
“¿Entonces, puede entenderse que el 10 por ciento que se colocó en el presupuesto 2013 corresponde a los aumentos del primer semestre?”, preguntó El Sol. “No, no. No puede entenderse nada. Es sólo una técnica presupuestaria para poder dejar un monto mínimo. Pusimos 10 por ciento, pero podríamos haber puesto 8 o 9. Lo importante es que nosotros creemos que los sueldos se discuten en paritarias”, respondió Costa.
