En medio de la incertidumbre por el precio de los combustibles, en Mendoza los conductores aseguran que el impacto ya se siente en el bolsillo. Aunque algunos consideran que el último incremento fue leve en relación a otras ocasiones, otros advierten que cargar el tanque o el gas cada vez cuesta más.

Por caso, el sábado el tablero de la YPF marcaba que la Super costaba $1.727 y a este martes ya subió a $1.750. También la Infinia registró esa suba, en tanto que las versiones Diesel y GNC se mantuvieron.

“Sí, se nota, porque yo trabajo con el vehículo”, contó un hombre consultado por El Sol. Sin embargo, aclaró que la suba reciente fue “un poquito más baja que las veces anteriores”.

Otros mendocinos, en cambio, aseguran que los aumentos son constantes. “Todos los días aumenta. Nada más que no se dice, pero sí afecta”, expresó otro conductor.

El cambio también se percibe en el gas, utilizado por muchos automovilistas para reducir gastos. Un trabajador explicó que durante la última semana desaparecieron promociones que permitían cargar a menor precio.

“Nosotros teníamos algunas promos para cargar gas más barato, pero a fin de la semana pasada volaron todas las promociones en las estaciones”, relató.

Según detalló, sin estos beneficios el gasto pasó de entre 7.000 y 8.000 pesos por carga a entre 12.000 y 13.000 pesos, lo que representa un incremento cercano al 50%.

Un contexto de incertidumbre

Las opiniones de los conductores aparecen en un momento en el que el precio de los combustibles vuelve a generar debate en el país. Las petroleras advierten que el escenario internacional podría seguir presionando los valores en el mercado interno.

En ese marco, desde YPF indicaron que buscan evitar aumentos bruscos mediante un esquema de ajustes graduales, mientras que el Gobierno nacional —encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de economía Luis Caputo— analiza cómo responder frente a la volatilidad del mercado energético.