Todos los viernes, niñas y niños con Condición del espectro autista (C.E.A) tienen en el Gimnasio N°3 de Ciudad un espacio pensado para sus necesidades. Se trata de grupos reducidos, sin sonidos molestos, con dos profesores especializados en autismo, José Manuel Antequera y Noemí Ruth Cano, que les brindan habilidades en la pileta, contención y estimulan lo relacionado con el área psicomotriz. 

El programa de natación inclusiva depende del Departamento de Inclusión y Accesibilidad del Municipio de Ciudad.

En primera persona

Las madres destacaron que luego del día de pileta los pequeños están más relajados durante el día, duermen mejor por las noches y que la actividad en el agua se transforma en un momento muy “placentero”. 

Ese es el caso de Rocío, la mamá de Eugenia (10 años) que asiste desde agosto del año pasado: “Lo que mejoró en primer lugar fue el sueño. Hicimos un estudio con el profe, desde el día viernes que venía a la pile hasta el día martes, para ver si dormía mejor, si podía dormir la siesta, Euge estaba con algunas alteraciones en el sueño y vimos que la pileta la ayudó mucho y logró descansar mejor. Siempre le ha gustado el agua, una de las primeras actividades que buscamos cuando tuvimos el diagnóstico fue hidroterapia, por nuestra cuenta, porque la obra social no la cubría. Hizo dos sesiones por semana durante bastante tiempo y lo debimos dejar porque ya no llegábamos a abonar la cuota. Hasta que volvió a hacer natación cuando empezó este programa”, relató.

Eugenia fue la segunda nena en sumarse al programa, al poco tiempo ingresó Tomás (12 años). Su mamá Silvia precisó que “comenzó en octubre del año pasado. Está más tranquilo durante el día y llega más relajado al fin de semana, duerme mejor, el agua lo relaja un montón y al estar tibia lo ayuda mucho. A veces llega agotado de la escuela, le muestro la mochila, se alegra y a pesar del cansancio quiere venir”.

Amparo (9 años) es una de las últimas que asiste al turno de las 15 y la pequeña ingresó en enero. Elisa, su mamá, comentó que “hemos notado cambios en el poco tiempo que lleva. Empezó hace dos semanas, el día que viene a la pileta está más tranquila y en la noche se acuesta sola, porque ella en realidad me busca para que la acueste, pero el día que asiste a natación se va solita a su cama”. 

Estimulados

La senso-percepción suele presentarse de manera diferencial en cada persona autista. Determinados estímulos como sonidos de bocinas o de alarmas, o el tipo de luz o la sensación de que la piel tome contacto con algo muy caliente o muy frío, genera molestias y en algunos casos son percibidos como estímulos dolorosos. Debido a esto algunos de los sentidos o varios pueden presentar alteraciones (auditivo, táctil, visual, olfativo, vestibular y propioceptivo) y tener hipersensibilidad o hiposensibilidad, ya que el umbral de estos sentidos tiene un registro muy bajo o muy alto. 

El entorno, el horario, los grupos reducidos, la temperatura del agua, todo fue pensado en base a las características que se pueden encontrar en el espectro autista, es por esto que se realiza durante la siesta, para evitar ruidos y sonidos, ya sean del gimnasio como externos, en el caso del tránsito. 

Cada grupo cuenta con 3 o 4 niños, para poder trabajar de una manera más personalizada, y tener oportunidad de establecer un vínculo más cercano y fuerte, entre sus compañeros y con los profesores. El agua no es demasiado fría ni demasiado caliente, está climatizada para generar mayor bienestar y para brindar información sensorial placentera.