El cierre de los programas de vivienda nacionales y la dificultad para acceder a créditos hipotecarios abrió un interrogante para miles de familias mendocinas de clase media que soñaban con la casa propia. Con la disolución del Fondo Fiduciario que sostenía la línea Procrear, los proyectos nacionales quedaron suspendidos y ahora el foco se centra en las herramientas provinciales y municipales que no logran satisfacer la demanda actual que supera ampliamente a la oferta de planes disponibles.
Mendoza cuenta con un déficit que supera las 100.000 viviendas. La población afectada pertenece a la clase social más baja, pero también a la clase media que hoy tiene muy pocas opciones para acceder a la vivienda propia. La brecha se amplía a medida que pasa el tiempo y las dificultades para obtener créditos blandos o de construcción cada vez son mayores.
El valor del metro cuadrado de construcción depende mucho del tipo de vivienda, de los materiales, mano de obra y las terminaciones. Se calcula que ronda los $1.100.000 en el caso de una vivienda económica y $1.460.0000 una vivienda de mediana calidad.
Las últimas semanas se entregaron decenas de viviendas correspondientes a planes gestionados por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), aunque la dificultad surge para quienes aún no pueden inscribirse ya que, si bien hay líneas abiertas, las convocatorias están cerradas y los créditos adjudicados.
El presupuesto provincial destina casi el 50% de lo asignado para Infraestructura al Instituto Provincial de la Vivienda y, sin embargo, no alcanza para satisfacer la demanda de las familias que hoy alquilan.
“El presupuesto del IPV el año pasado de 93.000 millones de pesos, entre el 40 y 50% del presupuesto que tiene asignado Infraestructura de la provincia sacando lo de Portezuelo del Viento. Sabemos que lo que entregamos es poco en relación con lo que falta”, expresó el titular del Instituto Provincial de la Vivienda, Gustavo Cantero y agregó: “Hoy es muy difícil acceder a los créditos hipotecarios, solamente puede ingresar el 10% de la población que no necesita los créditos porque tiene los fondos para hacerlo por sí solo”.
Cuáles son las opciones disponibles
Actualmente el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) continúa ejecutando distintas líneas que buscan cubrir diferentes perfiles de familias, pero la mayoría no tiene inscripciones abiertas, ya que se encuentran en etapa de ejecución o evaluación, solo el plan Construyo Mi Casa se encuentra habilitado para nuevas inscripciones.
La continuidad de los planes dependerá del presupuesto que la Legislatura apruebe para el año próximo. Mientras tanto, algunos municipios habilitan registros de necesidades habitacionales para organizar la demanda y priorizar futuros proyectos.
- Mendoza Construye Línea 1: apunta a sectores con ingresos bajos (hasta tres salarios mínimos), sin vivienda propia. Se articula a través de los municipios, que presentan proyectos para luego ser financiados por el IPV. En este plan, el beneficiario paga una cuota que llega hasta el 15% de los ingresos.
- Mendoza Construye Línea 2: funciona bajo un esquema de participación público-privada, con financiamiento compartido con empresas constructoras.
- Programa Mi Casa: destinado a personas que participaron en sorteos anteriores y fueron seleccionadas.
- Construyo Mi Casa: para quienes tienen terreno propio y capacidad de ahorro. Exige un aporte inicial del 15% y el resto se financia con créditos provinciales.
- Mejoro Mi Casa: pensado para refacciones estructurales en viviendas ya existentes, con foco en dormitorios, baños o adaptaciones por discapacidad.
“Además de los programas sociales para gente que posea ingresos muy bajos, tenemos estas operatorias del IPV Mi Casa, que son para ingresos entre 3 salarios hacia arriba y hasta 8 salarios. El Construyo Mi Casa que tiene condicionamientos especiales como tener el terreno y hacer un ahorro previo”, contó el funcionario.
Hoy el IPV Mi Casa es un programa especial de aproximadamente 2.500 casas que ya tiene los beneficiarios asignados. En el caso del programa Construyo Mi Casa, está activo y se puede ingresar cumpliendo con los condicionamientos respecto al terreno, salarios y ahorro previo. “En Mendoza hay casi 200 personas que tienen un crédito del IPV y hay 500 más que están en el proceso de ahorro de las 36 cuotas. Damos el primer desembolso y el beneficiario tiene un año de gracia para construir”, manifestó Cantero.
El Mendoza Construye es una línea social que se trabaja con los municipios y la inscripción se hace en el Renhabit, hoy es el programa que mayor demanda tiene en la provincia. Los interesados tienen menos de 3 salarios.
“El plan Mejoro mi casa está pensado para refacciones estructurales en viviendas ya existentes, con foco en dormitorios, baños o adaptaciones por discapacidad. Hoy tenemos 700 mejoramientos en ejecución que se van a ir desarrollando este año y terminar el año que viene”, explicó Cantero.
Morosos, recupero y nuevas líneas de acceso
El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) cuenta con un total de 15.000 créditos activos con una mora que ronda el 50% en el caso de los planes destinados a viviendas sociales y del 20% en los planes para clase media. En comparación con agosto del 2024, la recaudación aumentó el 193%.
“Estamos trabajando en seguir aportando soluciones y viendo cómo viene la recaudación porque hoy el 100% del financiamiento es provincial. Desapareció en esa época donde Nación aportaba muchísimo dinero”, expresó Cantero.
El recupero de los créditos viene creciendo ya que las cuotas son ajustables a través del coeficiente de variación salarial y tienen montos aproximados de 50 mil pesos. “Eso hace que el valor de la cuota sea razonable y no pase, lo que pasaba antes con cuotas de 30 pesos. Todos esos créditos ya han desaparecido, la mora bajó del 56% al 39% y pusimos una tasa que se paga a la hora de escriturar”, agregó el funcionario.
Al ser consultado por la apertura de nuevas líneas de acceso a la vivienda, el titular del IPV manifestó: “Dependemos de fondos provinciales para diseñar nuevos programas hacia adelante. No tenemos una mayor recaudación sino que estamos en los valores que teníamos previsto y eso hace que lo nuevo tenga que esperar hasta que veamos cuál es la situación económica del país y la provincial para poder salir a ofertar algo que es real”.
