Los investigadores del departamento de Guaymallén saben perfectamente que en el barrio Alameda actúan dos bandas que constantemente protagonizan fuertes enfrentamientos por el liderazgo de la zona. Ayer a la madrugada, el asombro de los pesquisas llegó cuando fueron notificados de que integrantes de un mismo grupo se habían atacado a tiros. El resultado fue que dos jóvenes murieron al recibir varios disparos.
El caso sucedió en la manzana H del mencionado sector y el motivo fue netamente familiar. Las víctimas fatales fueron identificadas como Gonzalo Herrera (22), alias El Pescado, y Hugo Suárez (25), más conocido como Mecha. Además, testigos señalaron que una tercera persona había resultado herida, aunque esto no ha podido ser confirmado por los sabuesos, ya que este sujeto desapareció como por arte de magia (ver aparte).
Según informaron fuentes policiales, Mecha estaba en pareja con la hermana de El Pescado. Presuntamente, habría golpeado en algunas ocasiones a la chica, provocando la ira de su hermano.
Por el terrible ataque balístico hay un detenido, identificado como Cristian Cataldo (30). Este sujeto fue señalado por un testigo en una de las testimoniales como partícipe de la reyerta. En la mañana fue sometido a la prueba de guantelete -con el objetivo de saber si fue él quien disparó- y recibió la imputación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
“Estamos tomando todas las testimoniales correspondientes. Hay algunos que han aportado datos importantes y otros que no quieren decir nada por temor a represalias”, indicó una alta fuente policial, que luego agregó: “Sabemos que es un barrio sumamente violento y peligroso. Sin embargo, en esta ocasión ha sido un enfrentamiento familiar. Todos se conocen entre sí”.tiroteo. La batalla campal en el barrio Alameda se desató a las 3.50 de ayer en la manzana H frente a la casa 15. En ese domicilio vive la familia de Suárez.
Según precisaron fuentes judiciales, a la hora antes indicada apareció en esa vivienda Herrera, quien comenzó a discutir con Suárez. En ese momento se habría desatado un enfrentamiento entre ambos bandos, en el cual se efectuaron más de veinte disparos.
Como consecuencia de esto, Suárez recibió unos seis tiros y quedó gravemente herido. La peor parte se la llevó Herrera, quien fue acribillado en la calle. “Estaban todos enloquecidos. Uno de los atacantes del Pescado le pateaba la cabeza en el piso cuando ya estaba muerto”, comentó una de las fuentes consultadas por El Sol.
Algunos vecinos del barrio intentaron salvarle la vida al joven herido y lo trasladaron en un auto particular al Hospital Central. Suárez llegó con vida al centro asistencial pero murió minutos después. Su cuerpo tenía al menos seis impactos de bala. Dos en el antebrazo, tres en el tórax y uno en la boca.
La noticia causó descontrol en el conglomerado y algunos disturbios se adueñaron de la madrugada. Casi al mismo tiempo, la escena del crimen se vio repleta de efectivos policiales y personal de Policía Científica.
En la calle se hallaron más de veinte vainas servidas de pistolas 9 milímetros y calibre 11.25. “Esto refleja lo que es este barrio. Está lleno de armas. El otro día encontraron un rifle con láser”, sentenció un efectivo policial.
Minutos después, la policía capturó a un hombre que fue relacionado con el tiroteo. “Hay una testigo presencial que lo señaló con nombre y apellido. Está muy comprometido”, lanzó uno de los pesquisas.
El caso está siendo investigado por la Unidad Fiscal de Guaymallén, a cargo del fiscal de turno de Instrucción, Mariano Carabajal. La pesquisa se encuentra bajo secreto de sumario, aunque trascendió que eran muchas las personas que estaban prestando testimonial para aclarar la situación.sin testimonio. El Sol se trasladó ayer hasta el lugar de los hechos y decenas de vecinos todavía permanecían reunidos y conmocionados por lo ocurrido horas antes.
En la casa 15 de la manzana H, donde vivía Suárez, sus familiares no encontraban respuesta a lo sucedido. Cuando este diario intentó dialogar con algunos de los allegados al joven, estos se negaron pero expresaron: “Agradecemos que quieran hablar con nosotros pero no queremos decir nada. Nadie nos puede ayudar en esto. No lo hace la policía, menos va a hacer la prensa”, soltó una mujer, quien se identificó como familiar directo de uno de los occisos.
Al mismo tiempo, otra de las personas que estaba en la vereda aseguró que los parientes del joven fallecido no querían hablar porque “estaban muy mal”.
Se tiroteó con la pareja de su hermana y los dos murieron tras ser acribillados
La policía encontró más de 20 vainas de pistolas 9 milímetros y 11.25. Hubo una violenta riña entre los miembros de una de las dos bandas que dominan el barrio y terminó trágicamente.
