“Notorias contradicciones, inconsistencias, zonas grises y hasta explicaciones insuficientes”. La frase forma parte de la resolución emitida por el fiscal adjunto en lo Penal, Gonzalo Nazar, que cuestionó el relato de la mujer de 39 años que denunció a principios de julio a Hugo Auradou y Oscar Jegou, los jugadores de la selección francesa de rugby acusados de abuso sexual que obtuvieron la libertad este lunes.

“La primera versión arrimada por la denunciante se ha visto debilitada con los diversos elementos probatorios que han sido agregados a la causa”, señala la resolución de Nazar, que también destaca “francas contradicciones internas y periféricas respecto del relato de la denunciante”.

De acuerdo con la acusación, el pasado 7 de julio la denunciante conoció a Jegou en un boliche de Luján de Cuyo. Luego ambos se dirigieron un hotel cinco estrellas de la capital provincial, donde se alojaba la selección francesa que un día antes había derrotado a Los Pumas en un amistoso disputado en el estadio Malvinas Argentinas.

En una habitación de ese hotel ocurrió el supuesto abuso sexual y la golpiza. La mujer acusó a Jegou y Auradou, ambos de 21 años, quienes fueron detenidos pocos días después en la Ciudad de Buenos Aires y trasladados por una comisión policial a Mendoza.

En los 36 días que transcurrieron entre la denuncia inicial y el dictamen fiscal que liberó a los rugbiers, que de todas maneras seguirán vinculados al proceso judicial, la investigación avanzó. Y tanto las pruebas recolectadas como las declaraciones de los protagonistas y de los testigos fueron modificando el escenario inicial.

Así las cosas, algunas de las contradicciones de la denunciante que detectaron los investigadores son las siguientes:

1 – La bebida en el boliche

Dijo que sólo su amiga compró un combo de fernet, cuando en realidad fueron dos.

2 – La edad de Hugo Jegou

Aseguró que creyó que el rugbier tenía entre 30 y 35 años, pero luego le confesó a su amiga que había estado con un “tremendo pendejito”.

3 – El festejo francés

Comentó que no sabía que los jugadores de la selección francesa de rugby estarían en el boliche, pero su amiga sí conocía ese dato.

4 – ¿Obligada en el boliche?

Afirmó que Jegou intentó introducirla al baño del boliche en contra de su voluntad, tironéandola de la mano. Ningún testigo observó ese movimiento, que tampoco quedó registrado por las cámaras.

También relató que ocurrió algo similar a la salida del boliche, pese a que las cámaras de seguridad revelaron que se retiraron tranquilos y contentos.

Además, no supo explicar por qué después de esa supuesta situación en el baño, decidió ir de todas maneras al hotel con el deportista “para tomar algo”.

5 – El primer mensaje con su amiga

Contó que le envió un mensaje a su amiga cuando se dirigía desde el boliche al hotel en un Cabify. En realidad esa comunicación ocurrió cuando ya estaba en el sexto piso del hotel, aguardando para ingresar a la habitación.

6 – Qué hizo en el hotel

Declaró que nunca se acercó a la recepción del hotel. No obstante, una grabación la muestra en ese lugar con Jegou, a quien incluso acarició en ese momento.

7 – ¿Tuvo miedo?

Destacó que comenzó a darse cuenta de las verdaderas intenciones del rugbier y que sintió temor cuando llegaron a la puerta de la habitación y él se bajó los pantalones, en el pasillo. Un video reflejó otra situación: ella le indica a Jegou la presencia de una cámara de seguridad y luego le señala la habitación.

También quedó registrado cuando le chupa un dedo de la mano. Al momento de declarar, dijo no recordar esa situación.

8 – Por qué no escapó, parte I

No supo explicar por qué no aprovechó para escapar cuando el jugador francés bajó a la recepción a buscar la tarjeta para ingresar a la habitación.

9 – “Is very late”

Declaró que al ingresar a la habitación, le dijo al jugador que quería retirarse. “I’m going to my house, is very late”, habría sostenido. (“Me voy a mi casa, es muy tarde”). Esa frase se contradice con el mensaje que le había enviado a su amiga para contarle que se había ido del boliche con un rugbier francés: “No cuenten conmigo”.

10 – Los gritos que nadie escuchó

Comentó que gritó para solicitar ayuda cuando era abusada y que la tomaron del cuello para callarla. Pero nadie en el hotel escuchó esos presuntos pedidos de ayuda.

11 – Los golpes

Denunció que, además del supuesto abuso y otros maltratos físicos, le pegaron una trompada. No pudo identificar si el agresor fue Auradou y Jegou. Sin embargo, los estudios forenses descartaron un golpe de puño.

12 – Por qué no escapó, parte II

Admitió que en un momento fue a orinar al baño, que está pegado a la puerta de la habitación -que no tenía traba del lado de adentro-. No pudo justificar por qué no aprovechó para huir en ese momento. Tampoco lo hizo cuando Jegou se fue a bañar mientras Auradou estaba durmiendo.

13 – Los elogios desmentidos

Cuando le hicieron escuchar los audios que le envió a su amiga, donde elogiaba el físico de Jegou, se justificó advirtiendo que probablemente lo hizo porque estaba bajo los efectos del alcohol y de las pastillas que había tomado.