La adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones fue aprobada por mayoría en la Legislatura de Mendoza. Sin embargo, hubo tres votos en la oposición que llamaron la atención, porque mostró una división en la bancada de La Unión Mendocina (LaUM), ya que se manifestaron en contra de la norma avalada por el Gobierno de Mendoza.

En concreto, los senadores Gisela Manoni, Ariel Pringles y Marcos Quattrini votaron en negativo. Por contrapartida, los otros cuatro representantes de la fuerza lo hicieron a favor.

Las diferencias, más allá de lo discursivo en el momento del debate en el recinto, pueden apreciarse en los orígenes y afinidades ideológicas de los tres rebeldes.

Mientras que la mayoría de los senadores de LaUM que optó por el voto positivo están encolumnados con el proyecto libertario de Javier Milei, y en algunos casos responden políticamente a Omar De Marchi -subsecretario de Relaciones Parlamentarias de Casa Rosada-, distinto es el caso de la minoría.

Pringles y Manoni vienen del peronismo ortodoxo. El primero surgió de la cantera sindicalista, puesto que es dirigente de Judiciales de la Nación. La segunda es una peronista boarder en Godoy Cruz, enfrentada con el kirchnerismo. Y el tercero, Quattrini, es un lilito. La fuerza de Lilita Carrió a nivel nacional se ha mostrado crítica de la gestión de la Casa Rosada.

Así, en la banca de Manoni se exhibió un cartel que proclamaba el “No al Rigi” con una calavera de tibias cruzadas bastante gráfica.