Pensar en el otro, en el que menos tiene. Pensar en el niño, en la mujer, en el hombre que vive en un lugar donde las necesidades reinan para tratar de construirles un espacio donde pueden intercambiar ideas, concretar reuniones y hasta limar asperezas.
Un grupo de docentes y alumnos de distintas facultades de la UNCuyo elaboraron y llevan adelante un interesante proyecto que pretende levantar una edificación con construcción alternativa en el asentamiento Piedras Blancas, de Godoy Cruz.
Ingenieros, arquitectos, trabajadores social, sociólogos y licenciados en Ciencias Políticas integran un grupo interdisciplinario que desde hace más de una año están trabajando en el proyecto Piedras en común, que tiene por objetivo explorar, desarrollar y capacitar en experiencias en construcción con tecnologías alternativas a población de este sector de Godoy Cruz para lograr mejoras en la producción social del hábitat.
Para concretarlo se presentaron a los Proyectos Mauricio López de la UNCuyo por el cual recibieron 22 mil pesos para financiar su trabajo. Según contó el arquitecto Martín Zalazar, con ese dinero compraron el material para la edificación: “Durante la semana hacemos la logística que desarrollaremos los sábados, día en que vamos a trabajar a terreno. La mano de obra la ponemos entre todos los profesionales, estudiantes y personas que se interesan y se acercan a ayudarnos. También, pedimos que quienes puedan colaborar y quieran sumarse los sábados, son bienvenidos”.
La construcción, que se transformará en un salón de usos múltiples, está realizada con tecnología alternativa. El arquitecto Zalazar detalló que la estructura sismo resistente es de madera, mientras que las paredes están hechas con superadobe. “Esta técnica no es local, por ello, la hemos adaptado. Usamos sacos de rafia que se rellenan con arena, tierra de embanque, cal, cemento y agua”, dijo y agregó que tratan de enseñarle a la comunidad de ese lugar a realizarla para “lograr mejoras en la producción social del hábitat”.
“El asentamiento está integrado por tres sectores denominado A, B y C con un total de 300 familias con características de ruralidad. Nosotros estamos trabajando entre el sector B y C y una vez culminando el proyecto serán ellos quienes definan la finalidad”, comentó la socióloga Cecilia Antón.
Pero más allá de la edificación que están realizando, los profesionales rescataron otro punto importante: la experiencia de trabajar con un equipo interdisciplinario y las posibilidades de aprendizaje que eso conlleva. Además, resaltaron cómo la comunidad de la zona se fue acercando por iniciativa propia a empaparse sobre el proyecto.
“Esperamos cada sábado con ansias porque nos fortalece y nos enriquece como docentes y alumnos. Pero también es muy gratificante ver que cada vez más niños del lugar se acercan con sus madres y padres. Por ello, siempre hay una persona que se encarga de hacerles juegos a los chicos, mientras que nosotros les explicamos a los mayores sobre el trabajo”, narró Antón, quien señaló además que muchas de las mujeres les preparan mate, café y les llevan cosas ricas.
“Cada semana se acerca más gente de la comunidad y se interrelacionan. Un hecho muy bueno porque hasta ha permitido mejorar las relaciones entre ellos”, comentó Zalazar e insistió en que necesitan más manos para terminar con la construcción.
El grupo estable del proyecto está integrado por Silvia Maturano, Martín Zalazar, Bibiana Castiglione, Marina Estrada, Javiera Rojas, Julia Gaviola, Mariano Peroni, Kassis Amira, Carlos Alonso, Juan Pablo Ojeda, Noelia Tunqui Vilamani, Carla Rioja, Antonella Marios Andrade, Cecilia Antón, Gonzalo Ruiz, Sandra Ibañez, Analía Fracchia, Guillermo Cantón, Susana Vucic, Padilla Fabricio, Franco Jofré, Montserrat González y Héctor Zaradnik.
Además, funcionan como un colectivo, por ello, los interesados en participar de manera voluntaria pueden hacerlo mandando un mensaje al grupo de Facebook Proyecto Social Piedras en Común. No necesariamente tiene que pertenecer al ámbito universitario.









