El intendente de San Martín, Raúl Rufeil, manifestó su preocupación ante la delicada situación judicial que atraviesa Fecovita, una de las cooperativas vitivinícolas más importantes del país. El conflicto legal con la firma extranjera Iberte, por el control de una sociedad exportadora, mantiene en vilo a productores y trabajadores del Este mendocino.
Rufeil advirtió que un desenlace adverso podría significar un golpe económico “sin precedentes” para toda la región. “Es muy complejo porque está en manos de la justicia. Deposito la confianza, pero de resolverse en un sentido desfavorable para Fecovita, sería un derrumbe económico sin precedentes para la Zona Este. Siempre voy a estar en defensa de la producción”, expresó el jefe comunal este jueves, tras participar en un acto con veteranos de Malvinas.
El intendente remarcó el peso que tiene la cooperativa en la economía local. Fecovita emplea a 140 personas solo en su bodega Toro, ubicada en San Martín, y articula con decenas de cooperativas de productores que dependen de su capacidad de procesamiento y comercialización de vino.
“Fecovita representa el 60% de la producción de tetra brick de la zona. Si esto colapsa, las repercusiones serán mucho mayores que las que sufrió la comunidad con la crisis de Greco a fines de los 70”, sostuvo.
La comparación con el histórico colapso de la bodega Greco no es menor: aquella crisis dejó un profundo daño social y económico en la región, con cientos de familias afectadas. Hoy, el intendente teme que un escenario similar se repita si no se resuelve el conflicto judicial que mantiene en jaque a Fecovita.
Por eso, Rufeil llamó a una pronta resolución del proceso, remarcando la necesidad de resguardar a los pequeños y medianos productores vitivinícolas. “Si Fecovita cae, San Martín y toda la región Este sufrirían un golpe económico irreparable. Es vital que se encuentren soluciones que permitan que la cooperativa siga operando y garantizando el empleo y la producción”, concluyó.
