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El gobierno nacional implementó desde este martes un cambio trascendental en su política cambiaria. Por primera vez desde la firma del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril, decidió intervenir de manera directa en el mercado cambiario antes de que el dólar llegue al límite de la banda de flotación pactada con el organismo.

La medida buscó contener la presión sobre el tipo de cambio en un escenario de fuerte volatilidad financiera y tensiones políticas, luego de varios traspiés del oficialismo, entre ellos el reciente escándalo de los audios sobre presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).

Qué significa

La intervención implicará que el Tesoro Nacional participe en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), donde se cruzan exportadores, importadores, bancos y empresas. Allí se determina el valor del dólar mayorista, que en las últimas ruedas alcanzó un récord de $1.385 debido a una demanda creciente de divisas frente a una menor oferta.

Hasta ahora, la estrategia oficial consistía en evitar la intervención directa, utilizando herramientas indirectas como:

  • absorción de pesos mediante tasas de interés altas.
  • restricciones cambiarias a bancos.
  • operaciones en el mercado de futuros.

Con este cambio, el Tesoro usará unos USD 1.700 millones depositados en el Banco Central, sin tocar los fondos desembolsados por el FMI, para ofrecer dólares en el mercado y equilibrar la demanda.

El rol del Tesoro

Según explicó el economista Daniel Garro, el Tesoro operó con superávit fiscal, lo que le permite comprar dólares en el mercado y acumular reservas propias. De hecho, mantuvo en su cuenta cerca de USD 1.500-1.700 millones, que suelen destinarse a pagos de deuda externa.

“El Tesoro compró dólares a un valor más bajo, alrededor de $1.200, y ahora los puede vender en torno a $1.360 o más, obteniendo una ganancia en pesos. No es lo mismo que una intervención clásica del BCRA, que afecta directamente a las reservas”, aclaró el especialista en diálogo con El Sol.

Los riesgos

El giro de Milei supuso, según los economistas consultados por este medio, un abandono parcial de la libre flotación que el ministro Luis Caputo defendía como pieza clave ante el FMI y los mercados. Sin embargo, el Gobierno argumentó que la decisión fue “charlada” con el organismo y cuenta con su aval.

La estrategia se da en un momento crítico de la campaña electoral, donde la estabilidad cambiaria es vital para sostener las expectativas. La duda es si los USD 1.700 millones disponibles serán suficientes para contener al dólar en las próximas semanas.