La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) confirmó que continuará trabajando en coordinación con el Indec y ratificó que mantendrán el índice que venía utilizando. En otras palabras, no actualizará sus parámetros, en consonancia con lo decidido por Nación.
Esta decisión se tomó tras la polémica salida de Marco Lavagna de la conducción del Indec, detonada precisamente por la postergación en la implementación de una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), una decisión atribuida directamente a la administración de Javier Milei.
Según informaron desde el organismo provincial, el objetivo es avanzar en la construcción de una nueva canasta de bienes y servicios bajo parámetros unificados, para evitar distorsiones y garantizar comparabilidad en los indicadores.
“La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) avanza en la construcción de una nueva canasta de bienes y servicios, en coordinación con el INDEC. La Provincia prioriza la unificación de criterios para evitar confusiones en la ciudadanía y garantizar indicadores comparables. La implementación de la nueva metodología se definirá en función de las decisiones que adopten las autoridades nacionales, a fin de alinear criterios y plazos”, señalaron desde la DEIE.
En ese marco, Mendoza no prevé cambios unilaterales en la forma de medir la inflación mientras el Indec no defina oficialmente el nuevo esquema.
En los márgenes de la salida de Lavagna, trascendió que uno de los factores de peso fue el impacto que tendría el nuevo IPC en el índice general. La actualización de la canasta incorporaría con mayor peso los aumentos en tarifas de servicios públicos, ya anunciados por el Gobierno nacional.
Ese ajuste metodológico podría arrojar un nivel de inflación superior al actual, un dato políticamente sensible en un contexto en el que el Ejecutivo busca consolidar un discurso de desaceleración inflacionaria.
