Quienes nacieron antes y algunos añitos después de la década del ’80 tuvieron una niñez de juegos en la plaza, en la vereda de la casa o montándose a esos aviones que eran los libros que los transportaban a diferentes países o mundos de ficción.
Esos niños de ayer no contaban con la tecnología de hoy y soñaban con ser astronautas, bomberos, estrellas de rock y hasta presidente de la Nación. Los chicos de hoy tienen expectativas muy diferentes y las redes sociales han hecho que muchos sueñen con ser influencers o youtubers, por ejemplo. Sí, los tiempos cambiaron y las decisiones de los niños y de las niñas, también.
Los que nacieron antes de los ’80 tienen el recuerdo de la Guerra de Malvinas y el retorno de la democracia. Aunque no entendieran del todo de qué se trataba, sí podían comprender que sus padres estaban felices de que llegara el fin de un gobierno de facto que hizo desaparecer a miles de personas en Argentina.
Los que eran niños en los ’80 pudieron ver a la Selección Argentina de Fútbol salir campeona en México ’86 y admirar con la boca abierta al glorioso Diego Armando Maradona.
Alrededor del mundo sonaba “Beat it” de Michael Jackson y “Sunday Bloody Sunday” de U2. Mientras que Michael J. Fox se convertía en el actor favorito tras el estreno de “Volver al Futuro”, en 1985. En ese año, Soda Stereo lanzaba su segundo álbum de estudio: “Nada Personal”. Y, Luis Miguel ganaba su primer premio Grammy con el tema “Me gustas tal como eres”.
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¿Qué querían ser de grande los niños de los ’80?
En ese contexto, qué querían ser cuando fueran grandes los niños de Mendoza. Alejandra es de Godoy Cruz, tiene 42 años, y siempre soñó con ser astronauta: “Desde que tenía memoria que decía que quería ser astronauta y convertirme en la primera mujer en llegar a la luna. Obviamente, no lo logré. No es una carrera que sea fácil para cualquiera ni de Argentina ni de ningún otro país. Pero, cada vez que puedo, participo en cuanta propuesta de astroturismo surge”.
Ricardo es de Las Heras, tiene 45 años y es fanático de Soda Stereo. Cuando era pequeño siempre decía que se iba a convertir en rockstar: “Crecí escuchando Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, Bon Jovi, Europe y Poison. No me convertí en una estrella de rock, pero canto para mis amigos y familia cada fin de semana. Durante la pandemia, armé recitales por Zoom para ellos”, contó.
Martín (43) ayudó siempre a su papá a cosechar y fue un mundo que le fascinó. Desde pequeño observaba como su padre trataba con amor los parrales y viñas. Hoy, Martín sigue ese legado y se dedica a cultivar la tierra. “No será el trabajo mejor remunerado, pero amo hacerlo”, dijo el hombre oriundo del Este.
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La mayoría de los niños y de las niñas quieren crecer rápidamente, mientras que muchos adultos darían lo que fueran por volver a la niñez. Esa infancia que estuvo marcada por hechos que la Generación Z desconoce por completo.
“Recuerdo que cuando pasé a séptimo grado, mis padrinos me regalaron un reloj Casio, que eran furor en los ‘80 porque eran digitales, algo absolutamente de avanzada para la época. Yo estaba feliz porque mi reloj tenía una calculadora y me las ingeniaba para usarlo en las pruebas de Matemática sin que la maestra se diera cuenta”, rememoró riendo pícaramente Ariel (45).
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La niñez y adolescencia de los ’80 implicaba esperar que saliera la canción favorita en la radio para grabarla en un cassette. Tener un amigo afortunado que tuviera un reproductor de video y fuera socio de un videoclub para que invitara a los chicos del barrio a ver películas o pedirle el teléfono fijo al vecino para armar un plan con algún compañerito de escuela.
Los recuerdos de los felices ’80, seguramente son muchos. Con los años, los pasatiempos cambiaron y el estilo de vida, también. Lo que no debe cambiar nunca es que los niños y niñas tengan una infancia llena de juegos, ilusiones y mucho amor.
