El exjuez federal, Walter Bento.

“La relación que existía entre Walter Bento y Diego Aliaga no era otra que de índole delictiva”. Esa fue una de las frases que quedó retumbando este miércoles en la sala de debates de los Tribunales Federales. La lanzó la fiscal federal María Gloria André, durante la tercera jornada de alegatos del megajuicio que tiene sentado en el banquillo de los acusados al exhombre fuerte del emblemático edificio ubicado en calle España y Pedro Molina, de Ciudad.

“Que Aliaga ofrecía arreglos judiciales en nombre de Bento era vox populi”, fue otra de las expresiones más fuertes de André.

La fiscal federal María Gloria André.

En las audiencias previas, la Fiscalía intentó desarmar la “teoría conspirativa” que Bento esgrime para defenderse de las graves acusaciones en su contra y que tiene como principal blanco al fiscal federal Dante Vega y a referentes de los poderes político y judicial. Luego, detalló cómo operaba la supuesta banda que funcionaba desde 2008 y cuál era el rol de cada uno de sus diez integrantes.

Hay que recordar que el extitular del Juzgado Federal N° 1 de Mendoza está procesado como líder de una asociación ilícita que cobraba millonarias coimas a presos federales a cambio de beneficios judiciales. A la par del debate penal, que comenzó en 2023, fue sometido a un juicio político que finalizó en noviembre de ese año con su destitución.

Inmediatamente, Bento fue encarcelado en el complejo penitenciario Federal de Cacheuta. Pese a la insistencia de sus abogados para que le otorguen la prisión domiciliaria, una y otra vez las magistradas del Tribunal Oral Federal N° 2 que llevan adelante el debate rechazaron el pedido.

“¿De qué hablaban Bento y Aliaga?”

Este miércoles, André continuó con su fuerte acusación contra Bento. Para ello, se apoyó en las comunicaciones que el exjuez mantuvo con Diego Aliaga, el exdespachante de aduanas asesinado en junio de 2020 que, según la Fiscalía, ocupaba el segundo escalón de la asociación ilícita y actuaba como nexo con el resto de la banda.

Diego Aliaga, el exdespachante de aduanas asesinado y presunto aliado de Bento.

“Del informe realizado a partir de la duplicación de la SIM card de Diego Aliaga, surge que entre él y Bento hubo 265 interacciones entre septiembre de 2018 y marzo de 2019”, dijo André. También destacó que Mariano Cúneo Libarona, exabogado defensor de Bento y actual ministro de Justicia de la Nación, reconoció que existieron 110 comunicaciones.

“Eso nos da que Bento con Aliaga se han comunicado al menos una vez cada dos días. ¿De qué hablaban? La respuesta la encontramos en la enorme cantidad de prueba incorporada en la causa”, agregó la fiscal.

En su alegato, André intentó acreditar tres circunstancias que dejarían en claro la importancia de Aliaga en la presunta organización delictiva y su estrecha relación con Bento.

Por un lado, manifestó que el exdespachante informaba al resto de los miembros de la asociación ilícita cuando Bento se encontraba de licencia; también tenía conocimiento de causas que se tramitaban bajo secreto de sumario en el Juzgado Federal N° 1; y que los abogados que formaban parte de la banda aguardaban sus órdenes para actuar.

“Esperaban las instrucciones que les daba Aliaga, que provenían de Bento. Lo más importante era que actuaban en consecuencia y obtenían resultados favorables”, enfatizó André, quien se apoyó en frases y audios que otros imputados y testigos expresaron a lo largo de la instrucción y durante el juicio para validar su teoría.

“Que Aliaga ofrecía arreglos judiciales en nombre de Bento era vox populi. Por ello se reunía con abogados imputados que conocían de su llegada al juez, cobraba los sobornos por parte de quiénes accedían al arreglo y las resoluciones dictadas por Bento concedían los beneficios pactados”, relató la fiscal.

Las contradicciones de Bento

“Indudablemente, el vínculo entre Bento y Aliaga era para el juez una relación imposible de explicar fuera del contexto delictivo. Sus intentos fracasaron por completo”, agregó André, quien, por otra parte, resaltó las “contradicciones” del exmagistrado al momento de intentar explicar sus contactos con su presunto socio.

En el caso de las comunicaciones, “Bento dio tres versiones completamente diferentes”, explicó la fiscal. Inicialmente, Cúneo Libarona señaló que no eran 265, sino 210; luego, el exjuez aclaró que no existieron llamadas con Aliaga; y después afirmó que hablaron únicamente por la entrega de camioneta propia, en abril y mayo de 2019.

Con respecto a ese vehículo, André comentó que Bento ofreció dos relatos distintos. Por un lado, el exmagistrado declaró que Aliaga iba a comprarla para su hijo y que se la prestó en un par de oportunidades para que la llevara al mecánico; pero, por otra parte, indicó que se la entregó por un periodo cercano a un mes para que el exdespachante la vendiera.

Los integrantes de la banda

En la hipótesis de la Fiscalía, Bento era el líder y Aliaga su aliado y nexo más importante en la asociación ilícita. Debajo, en un tercer escalón, figuraban los abogados Jaime Alba y Luciano Ortego como coordinadores. Según André, los cuatro conformaban la “mesa chica”.

En el mismo organigrama, luego estaban los abogados Matías Aramayo, Martín Ríos, Javier Angeletti y Francisco “Chato” Álvarez, con actuaciones más esporádicas. Además, los dos primeros declararon como arrepentidos en la instrucción y complicaron a Bento, pero luego dijeron que lo hicieron presionados por la Fiscalía. El excomisario José “Moncho” Moschetti y el narcotraficante Walter Bardinella Donoso completaban la presunta banda.

Este miércoles, la Fiscalía también destacó el rol que tuvieron Angeletti y Alba en la estructura de la supuesta asociación ilícita.