Vecinos autoconvocados del Puente del Inca cortaron la Ruta 7.

“Nos quieren hacer desaparecer”. Con esta frase, vecinos autoconvocados del Puente del Inca volvieron a manifestarse este miércoles en Ruta 7, en contra del proyecto del Gobierno provincial denominado DIVAM (Diseño Integral de Villas de Alta Montaña) con el que se pretende recuperar el monumento natural y construir un polo turístico. En caso de no ser escuchados, el viernes realizarán corte definitivo y total de la ruta.

En el lugar habitan 27 familias que subsisten de la venta de artesanías y puestos de comida desde hace más de dos décadas, y no todos están de acuerdo con la iniciativa. Solicitan que se contemplen sus necesidades reales, decidir sobre sus viviendas y que se garantice la continuidad de sus fuentes laborales, entre otros reclamos.

A pedido de las empresas, el Gobierno amplió el plazo de licitación y, finalmente, el acto de apertura de sobres se realizará el próximo martes 17 de enero, a las 10. El presupuesto inicial se modificó por la inflación y la obra costará 64% más de lo previsto, un total de 4.975 millones de pesos.

El proyecto incluye obras viales, ferroviarias, de saneamiento, redes, espacio público, patrimonio, comercio y viviendas sustentables para relocalizar a las familias.

Sin elección

Verónica Vargas, representante de los pobladores, denunció que, desde que empezaron con las protestas, les cortaron el agua y la luz, además de que no fueron consultados sobre su futuro. 

“Este miércoles estuvo la ministra de Cultura y Turismo, Nora Vicario, pero no nos dieron respuesta. Quieren trasladarnos 650 metros abajo, en una zona de avalancha donde en 1982 perdió la vida una familia, incluso hay un monolito recordándolos”, dijo la mujer, que sentenció: “Nos quieren hacer desaparecer, sacar del negocio”.

En este sentido, detalló que el polo gastronómico y comercial está proyectado donde hoy tienen sus casas, que eran las históricas del Ferrocarril, y que, muy difícilmente, podrán participar de la licitación para acceder a un local para ofertar sus productos. Actualmente, hay unos 36 puestos comerciales.

Reclamo de vecinos del Puente del Inca.

La mujer detalló que ella está desde el 2000 y que vende sus artesanías. “A este lugar lo elegí. No me quiero ir y lo voy a defender”, dijo.

En este sentido, contó que uno de los pobladores más antiguos es Roque, de 66 años, quien tiene un puesto de lomos. “Le será muy difícil competir porque ¿quién va a recorrer 600 metros para conseguir comida cuando tiene locales arriba?”, sostuvo Vargas.

El polo turístico que se proyecta en el Puente del Inca.

El proyecto

De acuerdo con el masterplan del Gobierno, para “lograr el saneamiento integral del espacio, se demolerán las construcciones clandestinas no patrimoniales y se recuperarán los envolventes de edificios patrimoniales para su futura adaptación como casas temáticas culturales y gastronómicas”.

A su vez, se prevé la renovación de la red de agua potable y una nueva planta de tratamiento de los efluentes cloacales de Villa Puente del Inca y de los provenientes de la base militar, del Parque Aconcagua y de la Aduana.

El proyecto costará un total de 4.975 millones de pesos.

Además, las obras viales abarcan la construcción de acceso con playa de estacionamiento, construcción de senderos internos con prioridad peatonal, parquización autóctona y construcción de un talud para avalanchas de 400 metros y otro, en el acceso por RN7 al Cementerio de los Andinistas, de 20 metros.

Fuentes del Gobierno señalaron que existen pobladores que están de acuerdo con la reforma y que todos son escuchados. Asimismo, se hizo hincapié en que se vienen realizando diferentes talleres y que trabajadores sociales del IPV están trabajando con las familias que deben ser reubicadas. Aseguraron que se les ha garantizado que sus comercios seguirán funcionando.