Mientras los empleados estatales negocian en paritarias un bono de $115.600, cuyo pago está atado al presentismo, esta semana en la Legislatura el oficialismo puso el ojo sobre el “ítem asistencia” de los legisladores, tras el anuncio del PJ sobre su negativa a participar en las sesiones de acuerdo para elegir a jueces y fiscales.
“Estamos algunos, no están todos aquí evidentemente. Todavía no está el ítem presencialidad aquí en el Senado”, dijo la senadora oficialista, Mercedes Rus, cuando se disponían a aprobar pliegos de la Justicia.
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Esta práctica de ausentarse en las sesiones secretas habitualmente la realiza el Frente de Izquierda (FIT), que desde que asumió en las bancas mostró su disconformidad con ese tipo de debates por lo que se niegan a presentarse.
El ítem que no prospera
En julio de 2017, el exgobernador Alfredo Cornejo se enojó tras el fracaso de una sesión por falta de quórum y amenazó a los legisladores con implementar un “ítem banca” para aquellos que se ausenten de los debates sin justificación. Ante el enojo del exmandatario, algunos legisladores tomaron nota y presentaron un proyecto de resolución que no prosperó.
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La entonces senadora radical Daniela García -junto con su par Marcelo Rubio y con Ernesto Mancinelli (Libres del Sur)- presentaron una iniciativa para modificar el reglamento interno. Con eso se apuntaba a una disminución en la dieta de un legislador -en un importe equivalente a la décima parte de su sueldo- en caso de faltar a las sesiones y un descuento del 3% por faltar dos veces seguidas a las comisiones.
Tras la polémica con Cornejo, el exdiputado peronista, Javier Cofano, presentó su propio proyecto con sanciones y descuentos en las dietas para quienes se ausenten injustificadamente de las sesiones. Esa propuesta defendía la posibilidad de no dar quórum.
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Luego de esta controversia, se pensó en hacer un combo de los proyectos para imponer una sanción común en ambas cámaras para castigar los faltazos de los legisladores. Sin embargo, la promesa solo quedó en buenas intenciones.
En el Senado afirman que habitualmente el presentismo es “casi absoluto”. En cuanto a la opción de dejar sin quórum una sesión, todos coinciden en que es una “práctica legislativa” permitida.
Reglamentos internos
En el artículo 41 de su reglamento interno, la Cámara de Diputados prevé un descuento del 30% para las faltas injustificadas de los legisladores y también prevé descuentos por la ausencia en comisiones.
En torno a esto, la secretaria legislativa de la Cámara Baja, Carolina Lettry, explicó que generalmente los legisladores justifican las faltas.
“En Diputados nunca hubo ítem banca. Las licencias las da el cuerpo, no hay un sistema de disciplina. La asistencia se controla a través del libro que firman. Ellos son sus propios jueces, no hay un superior que les imponga una sanción”, explicó Lettry.
Mientras, en el Senado no existe una sanción vinculada a la dieta y la decisión queda en la misma cámara. El artículo 55 del reglamento interno establece que “cuando algún senador ausente con permiso excediese considerablemente el término de su licencia, o se hiciera notable por su inasistencia, aún dando aviso, será obligación del presidente ponerlo en conocimiento de la Cámara para la resolución que corresponda. Si el Presidente lo omitiese podrá hacerlo cualquier Senador”.
Qué opinan los legisladores
Desde el FIT, el senador Lautaro Jiménez se mostró a favor de implementar un “ítem asistencia”, aunque aseguró que los partidos mayoritarios “se niegan” a ponerlo en discusión.
“La obligación es estar en la Legislatura, no es lo mismo presentarse y no dar quórum que faltar. Lo del quórum es un recurso político”, explicó el legislador.
Si bien se mostró a favor de implementar ese ítem, señaló que no debe ser utilizado como un “privilegio para comprar el quórum”.
Por su parte, Rus, que planteó el tema esta semana que pasó, consideró que “existe normativa aunque sin ese nombre, sólo que no tiene efecto disuasorio”.
“Lo nombré desde el punto de vista de la responsabilidad funcional y ética de asistir y debatir los temas en los ámbitos dispuestos para ello, lo que tampoco funciona como disuasión”, concluyó la senadora radical.
La diputada demócrata, Mercedes Llano, planteó otra postura y se mostró en contra de “premiar a los legisladores por cumplir con una responsabilidad que les es propia, como sucede actualmente en la Municipalidad de Guaymallén”.
“La presencia es una obligación inherente a la función”, sostuvo. “Evidentemente, no hay voluntad política de debatir esos proyectos”, concluyó.
En el Frente de Todos, Miriam Gallardo, se mostró a favor de un ítem banca cuando no se justifican las faltas.
“No tenemos casos de ese tipo en Mendoza y eso habla bien de los legisladores. Además, hay que diferenciar la asistencia porque no se quiere ir y el tema del quórum. El martes estábamos presentes, firmamos el libro y decidimos no ingresar a la votación”, explicó Gallardo.
