El reloj electoral corre y las principales fuerzas de Mendoza ya adecuaron sus constituciones para resolver cómo elegirán a sus candidatos en la primera elección sin PASO después de varios años con este sistema. A la par, quedaron habilitados los referentes partidarios que establecerán las potenciales alianzas en una carrera hacia una mesa que tiene pocas sillas y muchos comensales. La mayoría de ellos, ya negocia o quiere estar en la discusión con un frente libertario que lleve el sello de Javier Milei en la boleta.
Para tener en cuenta: en el caso de los comicios nacionales, que servirán para renovar cinco bancas en la Cámara de Diputados de la Nación, hay dos fechas clave en agosto.
La primera es el 7 de agosto, el plazo para solicitar el reconocimiento de alianzas.
La segunda es el 17 de agosto, cuando se venza el plazo para presentar las listas de candidatos a diputados nacionales.
Alfredo Cornejo tiene otra fecha en mente, antes de agosto, que marcará cómo será el escenario en el que compitan las fuerzas y los candidatos. Es el 18 de julio: ese día es el límite para efectuar la convocatoria a las elecciones generales.
Esto implica que Cornejo será el primero en sacudir el tablero y obligará a la oposición a reaccionar. Es decir, tiene dos caminos: o unifica la elección de Mendoza con la de Nación o resuelve mantener el calendario desdoblado, lo que llevaría a los mendocinos a votar recién en 2026.
Esa fecha límite a mediados de julio servirá para confirmar una potencial alianza con Javier Milei o directamente competir contra un armado libertario en el que hay varios opositores anotados que fueron quedando ajenos al esquema de Cambia Mendoza por distintas razones.
Los últimos en acordar cómo elegirán a sus candidatos han sido precisamente los de La Libertad Avanza: el congreso provincial de la fuerza mileísta decidió que el consejo provincial designe a los candidatos. No hay alusiones a un acuerdo Cornejo-Milei, pero tienen la puerta abierta.
Los demócratas también tendrán esta instancia definitoria a través de su convención; el PRO dispuso por cláusula que el Consejo Directivo avance con las candidaturas y el Partido Verde lo hará por intermedio de su junta central.
El PJ espera el fallo por Cristina
Hasta el momento, el peronismo mendocino es el único que resolvió ir a internas abiertas. Ciertamente hay chances de un potencial acuerdo para que haya lista unificada. Pero los movimientos en el cristinismo liderado por Anabel Fernández Sagasti dan cuenta que se han pintado para la guerra.
En principio, cuentan con un partido que les permitirá competir por fuera del peronismo. Se trata de Unidad Popular, un sello prestado por Guillermo Amstutz.
El arco narrativo del ex intendente de Las Heras es más que llamativo: vilipendiado durante aquellos años de ascenso de La Cámpora hoy presta las herramientas políticas para allanar el camino si los intendentes del PJ resuelven en sus comunas desdoblar los comicios departamentales.
Sin embargo, en el Gobierno consideran que esta interna será mentirosa, porque conciben que el peronismo se encolumnará en Mendoza.
Pero hay un factor nacional que dejan fuera de la ecuación y que, por estas horas ha generado ruido: qué pasaría si la Corte Suprema ratifica las condenas en la causa Vialidad Nacional y deja a Cristina en calidad de presa -aunque por su edad no vaya a un calabozo- en lugar de candidato en Provincia de Buenos Aires.
El fallo es inminente y pondría al peronismo mendocino, tal vez, en una situación de mayor crispasión interna.
El ministro que puede pasar de coronel a general
En el radicalismo, en tanto, analizaron los distintos cierres partidarios para elegir sus mecanismos sin primarias y volvieron a marcarle a Luis Petri que su “comisión” de cuatro personas hubiera sido un error. Incluso un dirigente del PRO aseguró que la Justicia Electoral no hubiera aceptado esa propuesta por falencias técnicas. “En esta, le doy la razón a Cornejo“, admitió, entre risas el demarchista.
Hoy es una interrogante lo que hará el ministro castrense, es decir, si permanece por dentro o por fuera del radicalismo. Pero hay quienes ven a Petri como una oportunidad para quienes no quieren volver a aliarse con Cornejo.
Lo remarcó un intendente. El ministro de Defensa puede pasar de coronel a general en una composición política que incluya al PRO y al PD, como también a LLA, si es que no hay alianza con los radicales.
El ministro de Defensa de Milei decidió no asistir al congreso radical hecho hace dos semanas, en desacuerdo con ese armado cornejista, que también contó con aval suarista y de los intendentes. Con algo de malicia, en el cornejismo remarcaron que Petri era el único que quería elegir a los candidatos de una manera distinta. Prácticamente, aseguraron que quería que fuera a dedo, junto a su hermana Griselda.
En la oposición tienen en claro que Cornejo está en un dilema, porque tiene que resolver cuánto cede de espacio a Milei para sumarse a la ola violeta sin perder la hegemonía que necesita en la Legislatura y, en el mismo movimiento, evitar que “le crezcan los enanos“, tal como definió el mismo intendente.
