La semana pasada los aspirantes a ocupar un puesto en Poder Judicial rindieron el segundo examen de ingreso. En esta ocasión fueron evaluados en ortografía, ya que la primera instancia fue de dactilografía. Pero los errores estuvieron a la orden del día y el porcentaje de desaprobados se elevó superando ampliamente a más de la mitad de los inscriptos.
La prueba tenía una duración de 20 minutos donde cada uno en su computadora tenía un texto jurídico con 25 errores ortográficos. Para aprobar debían marcar como mínimo 17 y la nota mínima para aprobar era 7. Sin embargo para sorpresa de varios en esta instancia desaprobó el 74,08%.
En total 2.481 personas rindieron el examen de ortografía, hubo 1.838 desaprobados y solamente aprobaron 643, es decir que solo el 25,92% logró superar esta instancia. La cifra es baja si se compara con el examen de dactilografía donde rindió bien el 41,93% de los aspirantes.
Lo cierto es que ante esta situación muchos no se dan por vencidos y quieren pelear el resultado. No conformes con el aplazo, decidieron reclamar, a pesar que los errores son corregidos por un programa de la computadora. Algunos consideran que se les “corrigió mal” el examen y por eso acudirán a recursos humanos para poder ver la prueba en detalle.
Cuando se realizó el llamado al Poder Judicial se inscribieron 13.280 personas, sin embargo solamente 6.000 se animaron y rindieron dactilografía. Ahora, luego de superar los dos primeros exámenes, sólo 643 siguen en carrera para rendir la prueba teórica y de informática. Luego de esa prueba los postulantes deben someterse a una prueba psicofísica.
De acuerdo a lo informado por el Poder Judicial actualmente hay 200 vacantes para cubrir, aunque ese número podría ser menor porque no está aprobado el presupuesto 2015.
