Si bien en 2014, el año posterior a que Jorge Bergoglio asumió como papa, creció considerablemente el número de seminaristas, no hubo perseverancia en dichos aspirantes, consolidando una tendencia que se observa en todo el mundo: cada vez hay menos curas.

En Mendoza, actualmente hay 20 hombres en formación sacerdotal (la mitad de los ingresos en relación a los años 90). En promedio, ingresan a cursar al Seminario de Bermejo entre 2, 3 o 4 por año. Y la edad de inicio es cada vez más alta: 24 años.

Juan Pablo Dreidemie, rector del Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Rosario, atribuyó la caída a la secularización, es decir, “un proceso de creciente indiferencia frente a lo religioso de parte del mundo, prescindiendo de Dios y de cualquier referencia que no sea meramente material“.

En contrapartida, está la historia del sacerdote Damián Villaseca, quien 12 años atrás, luego de escuchar que el papa Francisco pidió a los jóvenes “hacer lío“, decidió empezar su formación para ser cura. A sus 35 años, habla de la influencia del Sumo Pontífice en la Iglesia católica y asegura que en Argentina no se lo valoró lo suficiente.

Crisis de fe

A nivel mundial, hay cada vez menos curas; y Mendoza no es la excepción. En el presente, hay 20 hombres para una formación sacerdotal que dura 8 años. Del total, 17 están en la arquidiócesis de Mendoza y 3 en la de San Rafael.

Antes ingresaban muchos, pero a lo largo de los años de formación salían muchos también. En estos momentos ingresan pocos, pero la mayoría termina el proceso. En el 2014, que fue justo al año siguiente que asumió el papa Francisco, entraron muchísimos seminaristas, mucho más de lo habitual, pero después no hubo tanta perseverancia de esos que entraron“, dijo Dreidemie a El Sol.

En cuanto a los motivos de esta realidad, el rector del seminario expresó que “hay una caída en la participación de cualquier experiencia de religión“, que se basa en este fenómeno de la secularización.

Es un proceso de creciente indiferencia frente a lo religioso de parte del mundo. Hay una tendencia global, no a la negación estrictamente de lo espiritual, pero sí a una vivencia más privada. Esto implica que haya mucha menos participación en las parroquias, movimientos, espacios donde se comparte la fe, la vida. Las búsquedas espirituales de las personas se resuelven de forma más individual“, expresó.

Consultado por otros factores que pueden impactar en la baja, como los abusos sexuales de sacerdotes, Dreidemie reconoció que también influye aunque insistió en lo mencionado previamente.

Toda la crisis de los abusos seguramente ha impactado, eso es innegable. Pero lo más fuerte es este proceso de secularización más generalizado. Después sí podemos citar un montón de elementos más culturales, de crisis internas de la Iglesia,  pero la percepción que yo tengo y lo que percibimos los que estamos más o menos en el tema es que eso viene a reforzar probablemente una distancia que ya había sido tomada previamente“, reforzó.

Frente a esta realidad, llamó a continuar la tarea de conversión y actualización que inició el papa Francisco, con una Iglesia en sintonía acorde a los intereses y las problemáticas del hombre y la mujer de hoy.

La influencia de Francisco

Damián Villaseca, sacerdote mendocino, es uno de los casos que expone la influencia del papa Francisco. Si bien el hombre de 35 años siempre fue religioso, confiesa que ser cura nunca estuvo en sus planes, hasta escuchar las palabras del Sumo Pontífice.

En al año 2013, Villaseca asistió a la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil, que tuvo lugar poco después de que Bergoglio fuera elegido papa. Allí, la frase “hagan lío”, quedó resonando en su cabeza. Ese fue el inicio.

El papa Francisco fue una gran inspiración para que el padre Damián inicie su formación para ser cura.

Tras varios gestos concretos del Papa“, aseguró, se confirmó su llamado. En 2016, finalmente entró al seminario para iniciar su formación.

Tenía algunas dudas y hubo algo que dijo Francisco que me caló en el corazón, que fue que era una iglesia pobre para el pobre. Me abrió muchas puertas, siendo consciente de las realidades humanas, de la tragedia, de las fragilidades“, expresó Villaseca a El Sol.

La imagen de Francisco en Argentina

Fieles de todo el mundo despidieron al papa Francisco en la última semana, entre ellos, miles de argentinos. Sin embargo, Villaseca manifestó que previo a su muerte, en el país no se lo valoró lo sufiente: “Lo metieron en el sistema político, haciendo mucho mal como pueblo de Dios, como pueblo argentino“.

Hubo muchas críticas al Papa por un sector o por otro. Hay un montón de periodistas que lamentan su muerte cuando un montón de veces lo han destruido. O políticos que ahora hablan de él cuando lo utilizaron muchas veces durante su gestión“, agregó.

Villaseca espera que el próximo Papa continúe con el camino que inicio Francisco.

En esta línea, pidió “valorar más su vida, su testimonio, su coraje, su valentía” y dejó un mensaje para lo que viene.

No sé si se va a elegir a un papa como Francisco, con ese empuje, con esa vitalidad para hacer transformaciones grandes. Sí calculo que va a haber algo moderado en su línea. Es por lo menos lo que espero y lo que rezo. Porque sería una lástima que volviéramos atrás con los avances que hemos tenido. Esto de amar, de acoger a todos, de consolar“, concluyó.