Siguiendo la línea de lo dispuesto por el Ministerio de Educación de la Nación, la Dirección General de Escuelas (DGE) decidió que el ciclo lectivo 2013 comience el 25 de febrero. Esta resolución provocó diversas reacciones en los diferentes actores del sector educativo. Gremios, maestros, alumnos y hasta agencias de viaje dieron su parecer. Mientras algunos se mostraron de acuerdo, pero con condiciones, otros pidieron más “calidad y menos cantidad”, con relación a los contenidos educativos.

OPINIONES. El titular del SUTE, Javier Guevara, manifestó que está de acuerdo “siempre y cuando estén dadas las condiciones básicas”. Los docentes privados, a su vez, se mostraron en contra de la determinación. Este año, las clases debían empezar el 28 de febrero –tres días después de lo previsto ahora– pero, debido a los reclamos salariales del sector docente, no pudo ser así. Por este motivo, Guevara aseguró que dependerá de la DGE que esto no vuelva a ocurrir. “No va a haber inconvenientes en tanto y en cuanto las escuelas estén en condiciones y se haya arreglado el salario”, expresó el titular del SUTE. “Es indispensable que las condiciones básicas estén dadas a esa altura del año para garantizar que se pueda trabajar”, agregó.

Para que esto pueda cumplirse, Guevara aclaró que es necesario que se aumente el presupuesto destinado a la educación, “porque si no, los problemas no van a ser resueltos como corresponde”. La posición adoptada por los docentes privados nucleados en el Sadop fue un tanto más intransigente. La dirigente gremial María Elina Escot se mostró en contra de la decisión y cuestionó que se establezca el día de inicio escolar en base a una determinación tomada en Buenos Aires. “Hay que ver que no se superponga con fechas provinciales, como la Fiesta Nacional de la Vendimia”, explicó. Al mismo tiempo, Escot criticó el modo en el que se tomó la determinación y se quejó de que los gremios no fueron consultados. “A pesar de que existen espacios de diálogo, se toman las medidas unilateralmente”, lamentó.

MAESTROS. Por otra parte, los docentes de la escuela normal Tomás Godoy Cruz también aportaron su opinión y criticaron la política del Gobierno. “Deberíamos mejorar la calidad y no la cantidad”, expresó la profesora Roxana Bazán. La docente adujo que cada vez hay más flexibilidad con las inasistencias y las malas notas y no se hace foco en la exigencia ni el nivel de enseñanza. “Además, a los docentes no se nos brinda ninguna herramienta de perfeccionamiento”, agregó.

LA CONFIRMACIÓN. La subsecretaria de Educación, Mónica Soto, confirmó ayer en la mañana en Canal 9 Televida que las clases en la provincia también comenzarán el próximo ciclo lectivo el 25 de febrero, en sintonía con la recomendación de la Nación. El martes, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, adelantó la posibilidad de que las clases en todo el país se inicien el 25 de febrero del 2013. Esta “propuesta” repercutió en todo el país, y Mendoza respondió con una afirmación a la iniciativa.

“Esto de más días de clases se inscribe en una política que tiene que ver con más tiempo en la escuela, está la jornada extendida para el segundo ciclo de educación primaria. El año que viene, nosotros incorporamos 40 escuelas a esta modalidad. Tiene que ver con más libros gratis en las escuelas para más chicos, más netbooks en la secundaria. Es una medida que tiene que ver con más aprendizaje para todos”, comentó Soto.

En este marco, la funcionaria de la DGE habló del descontento que genera en los estudiantes comenzar el ciclo lectivo en pleno calor: “En realidad, los chicos tendrán 70 días de vacaciones si tomamos en cuenta el 14 de diciembre como finalización, hasta el 25 de febrero que es el inicio”, dijo. Además, explicó que lo que se está adelantando son dos días con relación a lo que estaba previsto. “La temperatura es la misma el 25 de febrero que a mitad de marzo. Esto tiene que ver con una cuestión subjea, pero todos los países del mundo la inician. Nosotros somos uno de los países del mundo en el que más vacaciones tienen los chicos”, finalizó.