Credit: Andrea Ginestar

Más de un centenar de estudiantes de quinto año del Colegio Santa María fueron sancionados con 20 amonestaciones y quedaron “libres”, luego de los disturbios ocurridos el último día de clases. La medida generó indignación entre alumnos y familias, por una posible arbitrariedad ya que sostienen que no hay consistencia entre la gravedad del hecho y la sanción aplicada. Además, aseguran que se benefició a un grupo que tiene “contactos” en la institución. Todo esto, a días de que los estudiantes viajen a Bariloche, en un clima de tensión entre ellos.

Padres y estudiantes del Colegio Santa María se congregaron este miércoles en la puerta del establecimiento educativo para exigir una sanciones acordes a la participación de cada uno en los desmanes, pero también se mostraron preocupados por el impacto que tiene la medida-para ellos arbitraria- en la relación entre los adolescentes que viajan a Bariloche los próximos días.

El costo económico de las sanciones

El malestar fue creciendo con el correr de las horas ya que desde la institución confirmaron las sanciones y solo recibieron de forma individual a los padres que se habían contactado a través del correo electrónico. “Nos explicaron que 10 chicos que tenían amonestaciones previas quedan libres y deben rendir en febrero todas las materias. Ellos no deben hacer trabajo comunitario. En el caso de los otros 100 sancionados, deben realizar los trabajos y rendir los integradores en febrero para poder regularizar las materias”, explicó Patricia, una mamá de 5to año.

Además de las sanciones aplicadas, los 115 estudiantes deberán abonar una cuota de reinscripción, matrícula y cuotas de diciembre, enero y febrero. En total, se calcula aproximadamente poco más de un millón de pesos por estudiante sancionado.

“No sólo es el tema económico, esta medida perjudica a los chicos que están con los preuniversitarios o aspiran a estudios en el exterior”, aseguró un papá.

La relación tensa y los acomodos que muestran los chats

Otro aspecto que preocupa a los padres que se hicieron presentes en la institución, es la relación entre los estudiantes, que el 21 de diciembre viajan a Bariloche.

“La medida no es equitativa porque hay alumnos que participaron, estuvieron presentes ese día y no fueron sancionados. En el grupo de la promo hicieron alarde de los contactos que tenían con los directivos y dueños del colegio. Hay videos que muestran que participaron e igualmente, los dejaron venir a rendir los integradores. Pedimos que la sanción sea igual para todos, no queremos que existan diferencias, porque este tipo de medidas genera peleas entre los chicos que en unos días viajan todos juntos a Bariloche”, explicó Anahí, otra de las mamás.

Los mensajes en el grupo de la promo 2025 del Colegio Santa María.

“No es mi caso, pero no considero que los chicos que han estado festejando con papelitos tengan la misma responsabilidad que un chico que hace un daño material o pone en peligro la vida de otro”, expresó otro de los padres.

La versión de los estudiantes

Un grupo de más de 50 estudiantes se encontraba en la puerta del Colegio Santa María esperando ser atendido por las autoridades, mientras un grupo reducido-que no fue sancionado- rendía los integradores en el interior del establecimiento. A medida que iban saliendo del aula, los estudiantes que “zafaron” eran señalados por sus compañeros que tildaron de injusta la medida argumentando que varios de ellos participaron activamente de los destrozos.

“Ese día, lo único que hice fue tirar papelitos, pero me quedo libre porque tenía unas amonestaciones previas por traer remera negra un día. A los que abrieron y tiraron el matafuego y parlantes por la ventana, no les hicieron nada y están rindiendo ahora los integradores, contó una de las estudiantes.

“Queremos que nos den la posibilidad de presentar las pruebas de que no participamos de los destrozos. Nos meten a todos en la misma bolsa y nos perjudican”, dijo otro de los chicos.

Qué dice el colegio

Según fuentes del establecimiento, los hechos —destrucción de mobiliario, daños en instalaciones e incluso agresiones verbales a autoridades— motivaron la aplicación del máximo régimen de amonestaciones. Como consecuencia, los alumnos involucrados deberán rendir todas las materias nuevamente, además de cumplir con trabajos de limpieza y un plan reparador.

Desde el colegio argumentan que la sanción colectiva tiene por objetivo restablecer el orden y enviar un mensaje ejemplarizante.

Para el cierre del ciclo lectivo, la institución pretende que el plan reparador —limpieza de espacios comunes y ambientación para ingresantes— se cumpla entre el 12 y 18 de diciembre; en paralelo, los alumnos sancionados deberán aprobar un coloquio sobre normas de convivencia en febrero.